NOCIONES DE ESCRITURA CREATIVA



ENTREGA Nº 11

EL SIMBOLISMO (Continuación)
 
Una Revolución poética:
La poesía rompió amarras que ligaban a la inteligencia y se evadió a un mundo de dolores, sonidos, perfumes y formas, tentando reconciliarse con la verdad en el seno del Verbo. Así nació un nuevo mundo, el trascendente, el esencial, el poético, que es para los materialistas un castillo en el aire y para los poetas el pan de cada día.
Aplicar a ese mundo la lógica burguesa, los axiomas de la ciencia, las leyes físicas y matemáticas que rigen el materialismo burocrático y mercantil, es confundir el blanco y pedir peras al olmo.
El joven Isidoro Ducasse, quien adoptó como seudónimo el de Conde de Lautréamont, lanzó sus "Cantos de Maldoror" entre 1868 y 1869. A partir de 1890 las reediciones de los "Cantos" comienzan a aparecer en las librerías. En 1893 Rubén Darío incluye a Lautrémont en "los raros". "Los cantos de Maldoror " llevan en sí la marca agónica de un terrible experimento. Son como la sombra fabulosa, aplicada al lenguaje. Ducasse alude a una verdadera imposibilidad de hablar, cuya fuerza experimenta, imposibilidad que es la clave de su obra. El derecho a delirar es la gran conquista de la literatura a partir de Lautréamont.

Canto primero de Cantos de Maldoror (Fragmento)

"...Al claro de la luna, cerca del mar, en los parajes solitarios de la campiña, uno ve, sumido en amargas reflexiones, que las cosas revisten formas amarillas, vagas, fantásticas. Las sombras de los árboles, de pronto, rápidas, de pronto lentas, corren, van y vuelven, variando sus formas, aplanándose hasta adherirse a la tierra. En la época en que se transpolaban las alas de la juventud, todo eso me hacía soñar, me parecía, me pareció extraño, ahora estoy habituado..."
Isidoro Ducasse

El simbolismo ha sido la última revolución poética, por cuanto incorporó el tema de la revolución crónica en la literatura. Si no queremos ir tan lejos, podemos convenir en que el simbolismo arriba a la conciencia de la autonomía de la experiencia poética y, en consecuencia del lenguaje poético. Se debe al simbolismo, también la introducción al verso libre, como ya dijimos, y que fuera iniciado por Walt Whitman en los Estados Unidos. La experiencia poética no necesita de una forma poética a priori. La función significante del sonido, de la tipografía, de la disposición de las palabras en el espacio, la estructuración de una sintaxis tanto de la palabra como de las imágenes, son otras tantas manifestaciones externas de esta profunda revolución que se centra en torno a la autonomía de la experiencia poética y de la poesía como medio de conocimiento.

Derivaciones del simbolismo

En el primer tercio del siglo XX la poética se extendió a otros países de Europa y de América, dando origen a diversos movimientos que, a pesar de sus matices particulares, adoptan las formulaciones simbolistas en dos aspectos característicos : la valorización de la palabra poética y la importancia que se concede a la imagen como fundamento del poema.
En Francia, Paul Valery (segunda foto expuesta) y Paul Claudel serán los más conspicuos representantes de este simbolismo intelectual, que se funda en el terreno sólido de una tradición ya inclusive académica.

 

 

 



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