Una Reflexión sobre el contacto Marte-Neptuno
(pelea en la neblina,
sufrimiento en soledad)
© Copyright por Claudia Lamata de Gigli
Diversas son las formas en que los
seres humanos sufrimos y padecemos el dolor o la angustia y si observamos a los otros que nos rodean
notaremos las variables de como cada uno siente, canaliza o supera el
sufrimiento.
Es en este punto donde puse especial
atención cuando decidí bucear en el sentir de aquellas personas que tienen un
diálogo entre Marte y Neptuno. Muchas veces acostumbramos a estudiar el aspecto
desde afuera pero sin poder entender realmente lo que pasa en el interior de
quien lo posee. Y dado a que no es un contacto fácil de analizar y a veces
tampoco de comprender a simple vista, reconozco que para el que lo tiene en su
natal no es fácil de vivirlo. Es importante entender el motivo por el cual el
nativo reacciona con una agresividad pasiva o con cierta simulación o con otros
comportamientos propios y ya conocidos de Marte-Neptuno. No se trata de
justificarlos pero si de comprender el trabajo interno que debe hacer el nativo
para poder expresar su sentir hacia afuera.
Me detuve a estudiar la reacción
ante el dolor de quien posee estos planetas relacionados y podría decir que es
un sufrimiento en soledad con características diferentes en su naturaleza y en
la intensidad que se padece.
La persona se haya perdida dentro de si misma, no hay
sostén de donde sujetarse o hacer pie, es como caminar en la neblina dentro de
uno mismo.
Marte-Neptuno sufre en silencio, sin
poder explicar el dolor. El exterior lo ve complaciente ya que se tiene la
capacidad de la simulación en la acción, pero por dentro se libra una batalla a
ciegas, la persona pelea en la neblina.
Tomando a Marte sabemos que es regente
de Aries, pero antiguamente lo fue de Escorpio
y actualmente es su co-regente, entonces una parte de Marte, esa zona que corresponde a Escorpio nos habla de oscuridad, de crisis, de
muerte, de dolor silencioso y muy visceral, muy sentido.
Si tomamos a Neptuno como regente de
Piscis, nos encontramos en presencia del mártir, la víctima, el sacrificio, la
confusión, la pérdida, la sublimación y la búsqueda como también la
respuesta a lo espiritual.
De lo que deriva que el diálogo
entre Marte y Neptuno frente a una
situación dolorosa hace que la energía se conduzca por caminos abstractos, no
claros, solo guiados por la intuición y
con una pesada carga de dolor profundo y oscuro.
La sensación de desvalimiento
provoca empatía hacia quienes sufren de igual manera y esto hace que el sujeto
sea solidario. En realidad se trata de utilizar el sufrimiento para ayudar a
otros que padecen también y así
crear una fusión. El dolor por
consiguiente sirve de referente para la acción.
Pero este contacto tiene una salida,
Marte-Neptuno también es magia. La magia de llevar a la acción la fantasía, de
hacer realidad aquello que es abstracto y sin forma.
Es este recurso el que se utiliza
frente al dolor, cuando Marte se pone en contacto con Neptuno para buscar una
solución que quizás no sea ortodoxa pero si gratificante.
Marte compensa el dolor entablando un diálogo con Neptuno y así este planeta acuoso y sensible, entre otras cosas, le permite a Marte bucear y buscar una salida o un escape para el sufrimiento. Neptuno lo incita, lo tienta, lo provoca a que pruebe por aquellos caminos que conducen a la evasión, a la fuga; para así no tener que ver mas realidades que agobian con tanto dolor.
De acuerdo a como este Marte en la
carta Natal podemos entender el proceder y la reacción del individuo,
abriéndose un abanico de posibilidades que encierran el alcohol, la droga, el
tabaquismo hasta la mejor creación artística sea literaria, cinematográfica
etc. Como también la acción en pro de discapacitados, carenciados o la lucha
por la conservación del medio ambiente, de las especies, el amor por los
animales.
Neptuno ofrece y Marte elige, acción que puede dar
excelentes como nefastos resultados.
Los ángulos que forman los planetas
en sus contactos nos marcan diferencias en los mismos, por supuesto no es lo
mismo una conjunción, que un trígono, una cuadratura o una oposición. Sin
embargo cuando se trata de estos planetas parece que no se marcaran tanto las
diferencias, sino mas bien funciona la esencia planetaria.
Los nativos con Marte – Neptuno en contacto poseen, como bien ya nos han enseñado maestros como Liz Greene y Howard Sasportas, la capacidad de conectarse con el inconsciente colectivo y entender los deseos de este transformándolos en realidades.
Se puede observar esta
característica ya que la persona puede
ver mas allá y sentir mas allá de las
fronteras, simplemente porque para estos nativos no existen. Son permeables y
tienen la capacidad de penetrar, pero también en circunstancias suelen ser muy
vulnerables. Parecería
que los mecanismos de defensa no
actuaran como debieran hacerlo y eso se debe a la falta de fronteras, de
límites. Los nativos que poseen este contacto deben librar batallas difíciles,
batallas de aceptación de realidades, de estructuras y de formas, que se deben
respetar para poder vivir.
Es como tener por momentos una doble
vida: una llena de ensueños y gratificaciones y la otra atestada de normas y
limitaciones.
Lo importante es llegar a encontrar
el equilibrio, un punto donde hacer pie y poder parar a Marte de su vehemente
carrera por los caminos tentadores de Neptuno.
Si se logra ese estado, se puede decir que la persona es dichosa y hacedora de sus propias felicidades, ya que por el portal neptuniano entra y sale cuando lo desea pero con la voluntad elaborada de un Marte que ha trabajado duro y sabe donde quiere ir y a que meta quiere llegar.