 |
Primero, alcohol para estimular los sentidos. Después (pero un rato después) darme cuenta que no estimula sino que embota, pero ahora no importa. Ahora (o después) corro hacia el baño, indistiguible la risa del dolor, porque me revienta la vejiga.
Lo que importa es: Cuando sea grande quiero que los amigos de mis hijos y/o hijas me escuchen cuando hablo. Quiero decir cosas, pausar, tomarme un tiempo para pensar, repetirme y decir cosas incoherentes, y que me den la razón.
Está bien, no hay que engañar a nadie. Si llevo en mi auto a alguien, que me escuche. Todo bien. Sobre todo si hablo de policía, si fui tachero, si llueve, si es tarde, si si.
Después, pero mucho después, escribir cometiendo un error por palabra. Pero corregir. Mucho corregir.
publicado el 9/4/2003 12:43:51 AM por Seumon
|
 |
|