Tu Sueño es mi SueñoUna Visión Astrológica de la Evolución de la humanidad en la Nueva Era Balthazar de Susa
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LA
META “La
meta es la superación. Toda la cadena de experiencias en nuestras vidas nos
lleva indefectiblemente a un ideal o patrón establecido antes de nacer, cada
vida es una meta parcial de aquella otra gran meta final, que es la unión con
la Divinidad. De la reacción que tengamos ante los acontecimientos de la vida
depende el éxito, o no, de lo que nos corresponde cumplir durante ésta,
nuestra existencia. El cumplir con estos requerimientos nos da una sensación de
alivio, como la del deber cumplido, que en realidad es lo que en religión se
llama el cumplimiento de la Voluntad de Dios” LIBRE
ALBEDRIO Y VOLUNTAD DIVINA De
pronto me encontré en una sala sólo. Hice esfuerzos inauditos por volar como
lo había hecho en anteriores ocasiones, pero por alguna razón ahora no podía. Un
ser espiritual, que emanaba de su rostro una especial luminosidad se me acerca,
y con una dulce sonrisa me extiende de su mano una especie de medalla y mostrándome
sus dos caras, me dice: _
Esta medalla tiene dos caras pero en realidad tiene una, puedes entender este
secreto. _
Las dos caras de la medalla representan la dualidad de todas las cosas. Le dije. _Exacto.
Si tu puedes dominar el influjo mágico de la manifestación dual podrás
superar el influjo fenomenal. Entiendes esto. _
Creo que sí. Eso quiere decir que
si yo puedo ver que todo lo que existe en realidad es una sola cosa y que todos
somos uno mismo, la verdad se me manifestará en mí y podré ejercer dominio
sobre las fuerzas elementales. _
Muy bien. Aprieta con tu mano la medalla e internaliza ese pensamiento. En
ese momento tome la medalla muy fuertemente con mi mano, la apreté e hice un
esfuerzo sobrehumano para comprender que hay una naturaleza única para todas
las cosas. En ese momento recobré el poder de elevarme por el espacio y
desplazarme a voluntad. Mientras
volaba, internalicé el poder de la voluntad
y a través de mi pensamiento comencé a preguntar a ese ser todo lo
referente al alcance de las influencias de las energías astrológicas en cuanto
al uso discrecional de la libertad que tiene el ser humano. _
¿Cuál es la relación que existe entre el libre albedrío y las influencias
astrológicas? le dije. _Cuando
la vida manifestada llega a cierta evolución como es la del ser humano, dispone
para sí el ejercicio de la ley cósmica del libre albedrío. El libre albedrío
es una ley y por lo tanto todas las fuerzas y seres creados por la manifestación
de Dios mismo, no pueden interferir en su cumplimiento. El
libre albedrío es la libertad que tienen los seres humanos para pensar, actuar
o sentir de determinada manera, esta elección se encuentra a su vez bajo las
leyes llamadas de causa y efecto, que devuelven al creador de cualquier acción,
pensamiento o sentimiento la consecuencia de la naturaleza impregnada en los
mismos. _¿O
sea que las fuerzas astrológicas pueden ser evitadas por el libre albedrío? _No.
Las fuerzas astrológicas son tendencias que se sienten dentro del ser humano, y
la reacción que este tenga ante la misma está bajo la libertad del libre
albedrío. _¿En
qué caso el ser humano puede trascender las influencias de los planetas? _Sólo
cuando ese ser por elevación propia se aleje del mundo fenomenal para acercase
al mundo espiritual. En ese momento el ser por el libre albedrío mencionado
hace un solemne voto de aceptación y manifestación en su vida de la Voluntad
Suprema de Dios. La Voluntad Suprema de Dios no está sujeta a leyes astrológicas
ni a las características de la fenomenalidad de la vida. _¿Y
cómo se cumple con la Voluntad de Dios? ¿Cuál es ella? _La
Voluntad de Dios no es el deseo, es la guía invisible que se manifiesta en la
vida cuando tú le estás otorgando ese poder de actuar, y cualquiera sea el
desenlace de los acontecimientos, siempre sabrás que será el mejor para ti. _¿Pero
cómo se conoce cuál es esa voluntad? _La
Voluntad de Dios no se la conoce, se manifiesta y la conocerás cuando se haya
manifestado. _O
sea, que, el ser humano por el uso de la ley del Libre Albedrío que Dios le
confirió por su evolución puede usar a su beneficio las leyes astrológicas
tratando de entender el mensaje que están enviando y ayudar así a la Voluntad
de nuestro Yo Superior para retomar la senda que nos haga feliz en esta vida.
Pienso que esta condición de anular el mundo fenomenal y poder realizar dentro
de uno la unión con la Divinidad manifestando así la Voluntad Superior de
Dios, ha sido lograda por muchos Maestros espirituales que durante distintas épocas
han nacido en el mundo. _Exactamente.
La Voluntad de Dios no puede ser otra. Hemos venido a la vida para aprender y a
ser felices. Todo acontecimiento contrario a este ideal es una apariencia creada
por la mente del hombre, sin sustento divino y destinada a subsistir hasta tanto
el pensamiento que le dio vida se disipe. El
ser humano puede efectuar una elección basada en el poder de atención asociado
a su pensamiento-sentimiento. Esta combinación de atención-pensamiento-sentimiento
es la fuerza creadora de su destino. En
los planos más sutiles, el solo pensar y sentir atrae inmediatamente a la
manifestación el objeto de la naturaleza emanada. En el plano físico es lo
mismo aunque el proceso es más lento, pues las corrientes circulan con mayor
lentitud, pero igualmente llega a manifestar en la vida de cada ser humano su
poder creativo. El poder creativo es la fuerza que puede generar alrededor de
cada creador la naturaleza de los objetos, seres o energías que él quiera, o más
fuerte aún, que él cree, por herencia o por formación propia de su
aprendizaje. Hay distintos clases de creencias, cada ser puede adoptar creencias
más o menos como reales para su vida y que cree que son reales para todos. El
hombre es co-creador con Dios en su mundo,
y a diferencia de otros reinos, él posee el poder de elección. El
poder que se genera en la creencia originada en la Fe, atrae a la manifestación
la naturaleza en el objeto y situación en que se ha puesto la atención, y
adonde se dirigirán las fuerzas puestas en movimiento. Pero tú también puedes
creer, por ejemplo que eres pobre, si lo crees, podrás manifestar a tu
alrededor las condiciones necesarias para que seas pobre. Pero ese pensamiento
no está dentro del plan divino, sí, está que tú puedas manifestar lo que
desees, pero lo que deseas son aquellos deseos que has impregnado con creencia,
ya que puedes tener un deseo pero no la suficiente Fe interna de que se realizará
por medio de tu poder interno. La
atención puesta constantemente en un determinado pensamiento actúa como una
oración activa. Independientemente de la naturaleza de ese pensamiento, esta
atención se transformará en una creencia activa que tendrá suficiente poder
para manifestarse exteriormente en tu vida. Aún así, más poderoso que la
energía de esos pensamientos es la Fe. Los
pasos que debes seguir para despertar este conocimiento dentro de ti son:
primero conocer las leyes divinas que por derecho tienes a tu servicio.
Conociendo las leyes divinas debes saber que la ley del libre albedrío te
permite también manifestar condiciones que no están en el plan divino. Luego
debes comprender que Dios es solo Amor, Bien y Felicidad. Siendo consciente de
tu poder interno emanado de la Presencia Divina de tu Yo Superior debes
concientizarte de que puedes otorgar poder al bien y la felicidad. Si tu mente
se opone la debes vencer con afirmaciones que refuercen el ideal que buscas. Las
afirmaciones tienen poder cuando sé inicializan con el mismo verbo utilizado
por Dios en su primera manifestación, que en varios idiomas es Yo Soy, I AM o
Aum. El secreto es que cuando tú pronuncias esas mismas palabras con la misma
naturaleza espiritual del primer momento tiene el poder de producir una especie
de vacío expectante, ese vacío es espera, ¿y qué se espera?, espera la
siguiente orden. En ese momento las fuerzas creadoras del Universo se ponen a tu
disposición para cumplir tu orden. El
problema más manifiesto que posee el ser humano es que cree que está
abandonado al azar de un destino desconocido y peor aun sujeto a posibilidades
negativas de antemano. Un ser humano que posee el poder de co-creación y con
estas creencias en su interior, ¿qué crees que
manifestará a su alrededor? _Sí,
entiendo bien, los seres humanos tenemos que volver a la Fe en el bien y
vivenciar internamente la realización del poder que poseemos dentro. Creo que
no somos conscientes que tenemos ese poder ni del alcance de lo que es capaz de
realizar en el plano físico. _Pero
el ser humano de este siglo, puede entender mejor que en el principio de esta
Era cristiana, que él posee un poder interno, que lo puede desarrollar y puede
en definitiva modificar las condiciones en que se desenvuelve su vida. _Sí,
yo pienso que gran parte de la humanidad puede entender eso, pero, ¿qué clase
de afirmaciones tendría yo que hacer para reforzar mi fe en el poder de la
Presencia de Dios en mi corazón? _Pues,
tu deberías afirmar con la voz, con la fe, con el sentimiento y con el
pensamiento que tú eres, y desde siempre has poseído el poder de Dios en tu
interior, creyendo cuando por ejemplo dices así: “Yo
Soy, y Yo creo, en el poder de Dios, para que se manifieste a través de mí en
forma positiva en mi mundo.” “Yo
Soy, y Yo creo en el poder que tiene la ley universal de la Providencia Divina
para asistirme económicamente en todo lo que necesito para desenvolver mi vida
y la de todos los que me rodean en la absoluta abundancia.” “Yo
Soy, Yo creo y Yo sé que, el poder del Amor es superior a todo, e ilimitado,
que tiene una poderosa fuerza ante la cual nada ni nadie puede oponérsele.” “Yo
Soy, Yo creo y Yo sé que, aunque yo haya cometido errores en el pasado, en ésta
o en otras vidas, tengo derecho a que la ley del Perdón me dispense a mí, y a
través de su mediación pueda rebalancear la armonía de la vida por mí
alterada, con obras de amor hacia mis hermanos.” “Yo
Soy, Yo creo y Yo puedo otorgar todo el poder interno que poseo, a la Presencia
de Dios, que vive dentro mío, y
por la cual Yo Soy, para que a través de mí, manifieste su Voluntad Divina y
disponga que todos los acontecimientos, personas, sentimientos, pensamientos y
entorno en mi vida, ya sean de orden emocional, psíquico, mental, sentimental,
social, laboral o familiar, se desenvuelvan de tal manera que generen únicamente
felicidad y bien a mi alrededor, y ante la cual todo mal que intente llegar a mi
mundo se disipe en las fronteras del amor que he generado.” “Yo
Soy, y Yo creo en que todas estas afirmaciones son la verdad única e
invencible, y que nada ni nadie nunca podrá lograr que Yo no crea en lo que en
realidad Yo Soy.” Lector:
Destino absoluto o libre albedrío, siempre ha sido un interrogante en muchas
mentes humanas. No hay duda de que al grado de evolución humano le corresponde
el gozo del libre albedrío para atraer a su vida lo que él cree y siente. Pero
lo que nosotros creemos y sentimos en la vida, ¿es realmente una visión
idealizada, un concepto de vida, llena de felicidad y éxito? O es que acaso, al
ver tantas injusticias causadas por los seres humanos en el mundo, ellas nos han
impregnado con un fatalismo degradante de dolor y fracaso. No y mil veces no,
nuestro mundo no debe ser el mundo negativo que han creado otros. Nuestro mundo
es único e irrepetible. Para no manifestar las condiciones negativas de otras
personas en nuestras vidas, no debemos aceptarlas, no concediéndoles así el
poder de actuar en nosotros, de esta manera nos ayudaremos a nosotros mismos y a
los otros. Hay aún una fuerza más poderosa que está ahí, a un paso de
nuestra mano, ella es el poder del Amor, el legado de todos los grandes seres y
Maestros que pasaron por este mundo; otra es la Voluntad Divina, que es sólo el
bien y la felicidad, y una más la Providencia Divina que provee el sustento
necesario a todas las criaturas del Universo. Ellas son leyes cósmicas que sólo
necesitan ser convocadas por el ser mágico que mora en nuestro interior para
que plasmen su poder en nuestras vidas. Sin
nuestro permiso, que constituye nuestra única libre elección, ellas no podrán
actuar. Tú
como yo, eres peregrino en este mundo, si tu vida no es del todo feliz, tienes
el derecho de apelar como Ser Universal que eres de esta creación de Dios, a
las leyes que Él ha puesto a tu servicio. Te menciono algunas de ellas
nuevamente para que la tengas siempre presente en todos los momentos de tu vida:
la ley del perdón, la ley del Amor, la Voluntad
Divina, la Providencia, la Protección Divina. Cuando digo leyes me
refiero a que su cumplimiento es absoluto, no pueden eludir a tu pedido. Los
hombres sí pueden eludirlo, pero Dios no. |
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