|
|
|
... Cuando tenía cuatro años llegué a Japón....y no sabía decir ni una sola palabra en japonés y en el colegio se reían de mi y sufrí mucho. En ese momento comencé a sentirme muy mal por ser hija de padre extranjero y siempre pensaba que adelante de la gente nunca voy a hablar español. También comencé a tratar mal a mi papá por ser extranjero, no quería salir con él ni hablar con él porque tenía mucha vergüenza y también dejé la clase de español porque no quería hablar. En casa siempre nos peleábamos cuando salía la conversación de Argentina. ... Yo les decía que nunca voy a volver a Argentina. Me quedaré siempre en Japón porque soy una japonesa. Pero todo fue cambiando cuando ingresé al bachillerato y empecé a trabajar en las horas libres. Ahí me hice amiga con los muchachos universitarios y ellos eran muy buenos. Cuando les dije que mi papá no era japonés ellos exclamaron: !Qué bien cómo te envidiamos!. ... Me sorprendí. Nunca pensé que me dirían algo así. Me dijeron que goce de la posibilidad de hablar dos idiomas y que no deje de estudiar el español. Me sentí muy feliz y así fue que mi complejo fue desapareciendo. Pero mi pensamiento cambió totalmente cuando mandé una carta a mi tía abuela de Okinawa. En dos o tres días recibí una llamada telefónica y ella estaba llorando de alegría, agradeciéndome por haberme acordado de ella. ... Me puse muy contenta porque con una carta podía dar mucha alegría a ella. Y con eso me dí cuenta de todas esas veces que llamaban de Argentina y que yo no quería atender. !Cuánto habían sufrido por mi actitud!. Por eso decidí escribirles, después de diez años, a mis tíos y mis abuelos de Argentina. Ahora hablo todos los sábados por teléfono y pero yo no puedo hablar bien el castellano, pero ellos me escuchan y hablando con ellos siento el amor de mi familia. ... Pensaba en todas las veces que trataba mal a mi papá,...cómo sufrió mi papá que no sabía nada de los japoneses y ahora le agradezco muchísimo. Y el español me enseñó la importancia de la familia, a unirnos más y me da la posibilidad de ser traductora porque el año que viene iré a estudiar a la Argentina. ... Y qué lindo sería que los hijos de extranjeros pensáramos más en la importancia de la familia y del idioma espanol. Muchas gracias. |
|
Sanae Tamaki de Escuela Gotitas de Amor, obtuvo el Primer Lugar en la Categoría A. |