Roberto Arlt

De formación
autodidacta -según sus propias palabras, fue echado de la escuela en tercer
grado “por inútil”-, el
escritor y periodista argentino
Roberto Arlt ha sido definido como un auténtico elemento revulsivo en la
historia de la literatura
sudamericana.
Hijo de inmigrantes alemanes,
nacido en Buenos Aires el 2 de abril de 1900, comenzó su carrera en la década de
1920. Desde un principio, su obra reflejó siempre la vida en los barrios pobres
y obreros de la capital argentina con un crudo realismo y un fuerte tono de
denuncia.
En 1924, luego de trabajar
junto a escritores de renombre como Conrado Nalé Roxlo y Ricardo Güiraldes, hace
su ingreso en el periodismo gráfico publicando cuentos y notas en distintas
revistas y en el célebre diario Crítica de Natalio Botana.
En 1926 se publica su primera novela El juguete rabioso y en 1929, su segunda
gran obra, Los siete locos. En 1928 llega al diario El Mundo donde desde las
páginas de la sección cultura, empieza a desgranar sus famosas aguafuertes,
verdaderos paisajes urbanos del Buenos Aires decadente de aquella época. En la
misma publicación, se podía leer a otro gran escritor, el poeta comunista Raúl
González Tuñón.
A lo largo de toda su producción literaria, se nota a través de su manejo de la
ironía una intención de reflejar las consecuencias reales de la crisis mundial y
local del capitalismo derivadas del crack de 1929 y la crisis de los años
posteriores. Combinó así la influencia de autores clásicos especializados en el
retrato de los vaivenes sociales de su época como Dickens y Dostoievsky con su
aguda capacidad de comprensión y descripción.
Así, sobre su propia obra y su tiempo, expresó: “Creo que a nosotros nos ha
tocado la horrible misión de asistir al crepúsculo de la piedad, y que no nos
queda otro remedio que escribir deshechos de pena, para no salir a la calle a
tirar bombas”.
Su obra como novelista continuó con los títulos Los lanzallamas de 1931 y El
amor brujo de 1932. Ese mismo año, vio la luz su obra de teatro Trescientos
millones y en 1936 publicó otra pieza teatral de nombre Saverio el cruel.
El 26 de julio de 1942, a la joven edad de 42 años, Roberto Arlt murió de un
ataque al corazón. Sobre su obra y su capacidad para retratar la crisis
económica y cultural del capitalismo, supo decir el gran periodista y escritor
desaparecido Rodolfo Walsh: “Arlt forma uno de los dos polos válidos, válidos
hasta el día de hoy para cualquier narrador argentino. El otro polo es Borges.
Ellos polarizan las dos tendencias, las dos actitudes de la lucha de clases en
un poeta”.
Biografía: Domingo Apolinar