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CELOS
Dejo que seas tu, solo tu, quien
llene mis sueños,
Son momentos felices en mi
existencia,
En delirante y eterna fantasía de
vida.
Deja, deja que me embriague con
tus besos,
Y en esta borrachera ahogo mis
penas,
Lavo mis heridas de tanta
perfidia.
Deja, deja que sea un esclavo de
tu presencia,
Que mi llanto ahogue cuando tu te
alejes,
El fantasma de los celos no me
atormente.
Deja, deja que duerma en tu seno
por siempre,
Deja que beba de tu cáliz y
después muera.
Deja que vuele a la distancia del
olvido,
Para evitar el sufrimiento de mis
celos,
Para convencerme que eres
solamente mía.
Quisiera detener el tiempo cuando
cerca estés,
Escuche tu voz, perciba tu perfume
O estés en mi pensamiento, no
dejarte ir.
Deja que escriba tu nombre con mi
sangre.
Que perdure en los tiempos, como
un pacto
De amor eterno, tu amor y mi amor.
marzo de 2002
Francisco H. Figueroa
fhfigueroa@hotmail.com
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