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Por más de 2500 años, la tradición espiritual
conocida como Buddhismo, ha sido la principal
inspiración para la civilización Oriental y la fuente
de sus más grandes logros culturales. Surgido en el
norte de la India en el siglo VI a.C., se expandió pacíficamente
por gran parte de Asia e influyó profundamente en la
vida de sus pueblos. El Buddhismo ya no está limitado
exclusivamente a Oriente, porque trata directamente las
preocupaciones humanas más cruciales. Y lo hace con el
claro poder de la verdad, que hoy está capturando la
atención de los occidentales.
El fundador del Buddhismo no era ni una deidad ni un
profeta, sino un hombre que había despertado de la
ignorancia a la perfecta Iluminación. Su nombre, Buddha,
es, de hecho, un título que significa «el
Iluminado». La Enseñanza del Buddha, conocida por
sus seguidores como el Dhamma, se basa en su
propia comprensión profunda de la realidad, libre de
apelaciones a una autoridad divina y demandas de fe
incondicional. Abierto a la razón y a la investigación
crítica, el Dhamma invita a la comprobación personal.
La Enseñanza comienza con la observación de que la
vida humana, como se la vive normalmente, está asediada
por una sensación de insatisfacción, aflicción o
sufrimiento. Este sufrimiento, explicó el Buddha, está
arraigado en los deseos centrados en uno mismo. La meta
de su Enseñanza es la liberación del sufrimiento o
insatisfactoriedad, del descontento y de la agitación.
Esto requiere de una transformación fundamental en el
modo en que llevamos nuestras vidas, como así también
la comprensión de uno mismo y del mundo. El medio de
transformación es el Noble Sendero Óctuple,
denominado Sendero Medio porque evita todos los
extremos en el pensamiento y la conducta. Reconocer la
falta de satisfacción en la vida, con la mente y el
corazón ofuscados, es la forma en que, habitualmente,
se aborda este Camino y, de hecho, el primer paso en la
transformación. Es el primer paso porque nos impulsa a
buscar más profundamente significado, propósito y paz.
El Buddhismo es un camino integral que consiste en
una profunda filosofía, un complejo análisis de la
mente humana, un sistema de ética, y un set bien
probado de técnicas de meditación. Los frutos de la
Senda Buddhista se manifiestan en la clara comprensión,
la compasión, la bondad y la ecuanimidad ante las
vicisitudes de la vida. Libre de dogmas, enfatizando la
responsabilidad personal como la clave para la conducta
recta, y la experiencia directa como la clave para la
verdad, el Buddhismo juega un papel importante en el
mundo moderno.
Fuente: The International Buddhist
Center.

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