LAS BASES DE LA FE POSTRIBULACIONAL
Por Adolfo Ricardo Ybarra

Copyright 2005,
A. R. Y. y J. J. Y.
Esta obra se
encuentra registrada, (©), y no puede ser almacenada en BBS u otros sitios de
Internet. Este texto no puede ser vendido ni puesto solo o con otro material en
ningún formato electrónico o impreso en papel para la venta, pero puede ser
distribuido gratis por correo electrónico o impreso. Debe dejarse intacto su
contenido sin que nada sea removido o cambiado, incluyendo estas aclaraciones. http://ar.geocities.com/antorchabiblica
APÉNDICE 5.
EL VERDADERO CONCEPTO DE LO QUE ES UN MISTERIO REVELADO EN EL NUEVO
TESTAMENTO Y SUS CONSECUENCIAS
Ap5.1. EL CONCEPTO PRETRIBULACIONISTA DE MISTERIO DE LA IGLESIA NO
RESISTE LA PRUEBA DE LAS ESCRITURAS
El
pretribulacionismo tiene un concepto de que la Iglesia es un misterio revelado
en el Nuevo Testamento y que por lo tanto no hay profecía alguna sobre la
Iglesia en el Antiguo Testamento; puede demostrarse fácilmente lo erróneo de
ese concepto. Veamos el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia:
La Iglesia es un misterio en el sentido de que no había sido
revelada en absoluto en el Antiguo Testamento y en que ahora ha sido revelada
en el Nuevo Testamento.
(Las Bases de la Fe Premilenial, por Charles C. Ryrie y
Homer Payne, Capítulo 7).
Donde
"revelada en absoluto" es aquí usado por Ryrie y Payne en el sentido
de que en el Antiguo Testamento no ha sido profetizado nada propio de la
Iglesia. Si este concepto es verdadero, entonces debería ser cierto que nada
propio de la Iglesia había sido profetizado en el Antiguo Testamento; pero si
cosas pertenecientes a la Iglesia son
mencionados en el Antiguo Testamento, entonces no se puede decir que el
concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia sea verdadero, más bien
se podrá decir que el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia ES
FALSO. Y si el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia es falso,
entonces debe ser reemplazado por otro concepto que sea verdadero y bíblico.
Pues
bien, en el CAPÍTULO 8 de este libro
nos hemos encontrado con un evento propio de la Iglesia profetizado en el
Antiguo Testamento, LA VICTORIA FINAL DE LA IGLESIA SOBRE LA MUERTE; entonces
se derrumba por completo el concepto pretribulacionista de misterio de la
Iglesia. Queda demostrada la falsedad de la afirmación pretribulacionista de
que la Iglesia es un misterio y que no había sido profetizada en el Antiguo
Testamento. El Apóstol Pablo, claramente, en 1 Corintios 15:54 nos dice
que hay una palabra que está escrita en
el Antiguo Testamento sobre la resurrección y la glorificación DE LA IGLESIA:
1 Corintios 15:54
Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y
esto mortal fuere vestido de inmortalidad,
entonces se efectuará la palabra que
está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.
Hemos
visto en la sección 8.2. del CAPÍTULO 8 de este libro que esa
palabra escrita sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento se encuentra en
Isaías 25:8. Evidentemente, algo propio de la Iglesia aparece en el Antiguo
Testamento; pues la resurrección de la Iglesia y su glorificación general,
glorificación de creyentes resucitados y de creyentes vivos, según el Apóstol
Pablo, es lo que está profetizado en Isaías 25:8, aunque en forma misteriosa
muy general donde los detalles quedaron ocultos en Dios y no se evidencian en
la generalidad de la profecía; así, no se puede ver en ese pasaje del Antiguo
Testamento la transformación de creyentes que estarían vivos a la venida de
Cristo ni tampoco se menciona la resurrección, ni menos aun se los puede identificar con creyentes de una futura Iglesia; sólo se
profetiza que la muerte será vencida; pero Pablo nos revela en el Nuevo
Testamento que eso será cumplido por la
Iglesia con la resurrección de los creyentes dormidos y con la
glorificación de los creyentes vivos a la venida de Cristo; aunque como la
resurrección ya era entonces conocida por los creyentes de la Iglesia, y aun
aparece en otros pasajes del Antiguo Testamento, Pablo estaba entonces
revelando el misterio de la glorificación de los creyentes vivos a la venida de
Cristo, lo cual no aparece en ninguna parte del Antiguo Testamento:
1 Corintios 15:51
He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no
dormiremos, mas todos seremos transformados.
Los
hermanos pretribulacionistas, han preferido ignorar versículos como 1 Corintios
15:54 y así han caído en generalizaciones indebidas diciendo cosas como la
siguiente:
Los
«espiritualizadores» dicen que los profetas hablaron acerca de la iglesia.
Esperamos demostrar aquí que la Escritura contradice expresamente tal noción.
...
...
Los «espiritualizadores» de los profetas del Antiguo
Testamento pretenden que las citas de éstos que se encuentran en los Hechos de
los Apóstoles y en las Epístolas muestran que los profetas hablaron de la
iglesia ...
...
... si bien esos textos del Antiguo Testamento citados se
cumplirán en el reino milenario de Cristo, ellos son citados por los escritores
del Nuevo Testamento por tener alguna repercusión o aplicación en principio mientras
tanto.
(¿Hablaron acerca de la Iglesia
los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la
interpretación de las profecías,
www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)
Este
hermano, por ejemplo, dice acerca de las citas de los profetas del Antiguo
Testamento que se encuentran en los Hechos de los Apóstoles y en las Epístolas,
que las mismas son citadas por los escritores del Nuevo Testamento por tener
"alguna repercusión o aplicación en principio mientras tanto".
¿Alguna repercusión o aplicación en principio mientras tanto? Veremos si eso es
cierto para nuestro versículo de 1 Corintios 15:54. Según estos hermanos ese
versículo donde Pablo cita a un profeta del Antiguo Testamento, al estar en una
epístola, solamente estaría citado por
tener "alguna repercusión" sobre la Iglesia, lo cual quiere decir que
esos hermanos estiman que la profecía citada por Pablo no es sobre la Iglesia.
Según estos hermanos deberíamos creer
que, aunque tiene "alguna repercusión", esta profecía no sería sobre
la Iglesia; de lo cual deducimos que las "repercusiones" serían tales
que no son parte del cumplimiento de esa profecía; es decir, que la Iglesia
verificaría las repercusiones de esa profecía, pero esa profecía NO SE
CUMPLIRÍA EN LA IGLESIA. ¿No es esa la idea que estos hermanos
pretribulacionistas quieren transmitir?. Porque si una profecía SE CUMPLE
por la Iglesia, entonces es una
profecía SOBRE Y PARA LA IGLESIA; no importa si es el primero, segundo, o
tercer cumplimiento de una profecía (si es que hay varios cumplimientos
posibles en cierta profecía), basta con que alguno de esos cumplimientos sea
verificado por la Iglesia para poder decir que SE CUMPLE POR LA IGLESIA y que
por lo tanto es una profecía del Antiguo Testamento SOBRE Y PARA LA IGLESIA.
Ahora bien, ¿es verdad que 1 Corintios 15:54 nos muestra a Pablo citando de los
profetas una profecía que tiene "alguna repercusión" sobre la Iglesia
pero que no se cumple en la Iglesia y que por lo tanto no es sobre la Iglesia?
La respuesta a esta pregunta es un sonoro ¡NO! Pues el mismísimo Apóstol Pablo
se encarga de decirnos que él cita esa profecía del Antiguo Testamento como
algo que SE CUMPLE EN LA IGLESIA y que por lo tanto es una profecía del Antiguo
Testamento SOBRE Y PARA LA IGLESIA. Pues Pablo dice claramente "ENTONCES
SE CUMPLIRÁ LA PALABRA QUE ESTÁ ESCRITA"; él NO dice que dicha palabra no
es sobre la Iglesia pero que la cita por tener "alguna repercusión"
para la Iglesia, él dice que ENTONCES SE CUMPLIRÁ dicha palabra, en la
resurrección y glorificación DE LA IGLESIA.
Puedo
imaginarme aquí a muchos hermanos pretribulacionistas absortos, contemplando
cómo el Apóstol Pablo derriba completamente la idea erronea de que todo es
citado sólo por tener "alguna repercusión" sobre la Iglesia. Tal vez
algunos dudarán que eso está en la Biblia y querrán revisar el texto Griego;
pues bien, revisaremos el texto Griego. La expresión "entonces se cumplirá
la palabra que está escrita" es en el Textus Receptus: "tote genhsetai o logov o gegrammenov".
Bien, quizás haya algún hermano que dude que
el Apóstol Pablo haya dicho "entonces"; pues ese "entonces"
es catastrófico para la posición pretribulacionista de que el Nuevo Testamento
nunca habla de cumplimientos precisos de profecías del Antiguo Testamento para
la Iglesia; ese "entonces" del Apóstol Pablo es contundente porque
señala la ocasión exacta cuando
"se cumplirá la palabra que está escrita"; y ese
"entonces" es EL MOMENTO DE
LA RESURRECCIÓN Y GLORIFICACIÓN DE LA IGLESIA, es decir, ese entonces es
"cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal
fuere vestido de inmortalidad"; puesto que se dice:
1 Corintios 15:54
Y cuando esto corruptible fuere
vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces ...
Pues bien, ¿existe ese "entonces"
en el texto Griego? La respuesta es ¡SI! es la palabra griega "tote". De manera que Pablo no cita aquí
algo del Antiguo Testamento que sólo tiene "alguna repercusión" sobre
la Iglesia, sino que cita algo que tiene un preciso cumplimiento ENTONCES, en
la resurrección y glorificación DE LA IGLESIA.
Quizá haya algún otro hermano que dude de
que Pablo cita una "palabra que está escrita". Tampoco hay por qué
dudar de esto, es la frase "o
logov o gegrammenov".
Quizá haya todavía algún otro hermano que
dude de que Pablo diga que entonces "se cumplirá" esa palabra que
está escrita, dudando del hecho de que Pablo diga "se cumplirá". Pero
"se cumplirá" también está en el texto griego, es una traducción de
la palabra "genhsetai"
Verdaderamente el Apóstol Pablo HA DICHO que
una palabra escrita en el Antiguo Testamento SE CUMPLIRÁ ENTONCES, en la
resurrección y glorificación de la Iglesia, así que no es cierto que en el
Nuevo Testamento no haya ninguna profecía citada del Antiguo que haya sido
sobre y para la Iglesia; pues en 1 Corintios 15:54 Pablo, el Apóstol, habla de
una profecía del Antiguo Testamento que SERÁ CUMPLIDA por la Iglesia, así que
es entonces una profecía SOBRE Y PARA LA IGLESIA. Así que el concepto
pretribulacionista de misterio de la Iglesia está errado pues no es verdad que
no hay profecías del Antiguo Testamento sobre la Iglesia y que por lo tanto
TODO lo de la Iglesia era en sí el misterio.
Ap5.2. NO TODO LO DE IGLESIA ERA UN MISTERIO NEOTESTAMENTARIO SINO SUS
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS
Habiendo
comprobado en Ap5.1. que el concepto pretribulacionista de misterio
de la Iglesia (sosteniendo que no hay profecías sobre la Iglesia en el Antiguo
Testamento y que por lo tanto todo lo de la Iglesia era un misterio) no resiste
la prueba de las Escrituras, es necesario pues ajustarnos a los hechos que las
Escrituras nos imponen y expresar cuál debería ser el verdadero concepto que
surge de la prueba de las Escrituras. De acuerdo a lo establecido por las
Escrituras, puesto que ellas hablan de algo de la Iglesia en el Antiguo
Testamento, aunque no con los detalles importantísimos que sólo fueron
revelados en el Nuevo Testamento, el concepto donde reemplazo el concepto de
misterio de la Iglesia propuesto por Ryrie y Payne al inicio de este Apéndice a
la luz de lo explicado previamente, sería como sigue:
Todo lo de la Iglesia no era un misterio pues ha sido en
algunos de sus aspectos aludida en el Antiguo Testamento; pero la Iglesia no ha
sido revelada sino en el Nuevo Testamento como el cuerpo de Cristo y como la
esposa del Cordero.
Este
concepto es por demás aceptable por cuanto tiene en cuenta el hecho escritural
de que cosas de la Iglesia aparecen profetizadas en el Antiguo Testamento y
toma nota de que en el Nuevo Testamento aparece una plenitud de detalles y
claridad que no aparecen en el Antiguo Testamento, y que en sí misma, dicha
plenitud es de por sí una revelación del misterio no revelado hasta ahora.
Pero, no lo olvidemos, en el Antiguo Testamento cosas de la Iglesia son
profetizadas, según quedó demostrado con el caso de 1 Corintios 15:54 e Isaías
25:8; así que el hecho de que había un gran misterio relativo a la Iglesia, no
significa que no haya profecías sobre cosas de la Iglesia en el Antiguo
Testamento, sino que aspectos relevantes peculiares de la Iglesia no habían
sido revelados en esas profecías del
Antiguo Testamento.
Veamos
a continuación esos misterios neotestamentarios, revelados en el Nuevo
Testamento, sobre la Iglesia:
Ap5.3. EL MISTERIO DE LA TRANSFORMACIÓN DE LOS CREYENTES VIVOS A LA
VENIDA DE CRISTO. UN MISTERIO REVELADO SÓLO EN EL NUEVO TESTAMENTO NO IMPLICA
LA INEXISTENCIA DE PROFECÍAS QUE LO COMPRENDAN
Hemos
demostrado que no todo lo de la Iglesia era un misterio, ahora seguiremos
viendo lo que hemos afirmado, que los misterios sobre la Iglesia eran aspectos
relevantes peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas
profecías del Antiguo Testamento; aquí continuaremos con el misterio de la
transformación de los creyentes vivos a la venida de Cristo. Al final de esta
sección, por añadidura, extraeremos un principio importantísimo que los
hermanos pretribulacionistas no han encontrado hasta ahora.
1 Corintios 15:51-55
51 He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados.
52 En un momento, en
un abrir de ojo, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos
serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados.
53 Porque es
menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea
vestido de inmortalidad.
54 Y cuando esto
corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de
inmortalidad, entonces se efectuará la
palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.
55 ¿Dónde está, oh
muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria?.
Charles
Ryrie y Homer Payne se refieren a este misterio como "el misterio del
arrebatamiento":
Finalmente, hay el
misterio del arrebatamiento. La idea de la resurrección no era desconocida
para los santos del Antiguo Testamento, pero la idea del traslado de santos creyentes
en el arrebatamiento fue el misterio revelado mediante Pablo en 1ª Corintios
15:51-52. (Las Bases de la Fe Premilenial, por Charles C. Ryrie y Homer Payne,
Capítulo 7).
El
misterio del que Pablo está hablando es en realidad EL MISTERIO DE LA TRANSFORMACIÓN
DE LOS CREYENTES VIVOS A LA VENIDA DE CRISTO. Y como dicho misterio es un
misterio referido a los creyentes de la Iglesia, es pues un misterio referido a
la Iglesia. Y por ser el misterio en sí es obvio que la transformación de los
creyentes vivos a la venida de Cristo no se encontrará descripta en el Antiguo
Testamento. Pero aquí no puede deducirse que NADA de la Iglesia tiene trazas en
el Antiguo Testamento; el misterio es aquí una cosa referida a la Iglesia, pero
no TODAS las cosas tocantes a la Iglesia, de las cuales muchas están en
profecías sobre y para la Iglesia. Más aun, aunque la transformación de los
creyentes vivos a la venida de Cristo no se encontrará descripta en el Antiguo
Testamento, habiendo entonces continuado como un misterio oculto en Dios, ello
es a causa de la generalidad de una profecía QUE LA COMPRENDE, así que tal
misterio referido a la Iglesia ha estado comprendido dentro de una profecía en
el Antiguo Testamento según lo dice el Apóstol Pablo mismo en el mismo pasaje:
1 Corintios 15:54
Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y
esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces
se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con
victoria.
En
el CAPÍTULO 8 y en Ap5.1. de este apéndice ya se ha
tratado de esta profecía y hemos llegado a la conclusión de que era una
profecía sobre la Iglesia. Y ahora hemos arribado a otra importante conclusión:
QUE
UNA COSA HAYA ESTADO TOTALMENTE OCULTA EN DIOS Y HAYA SIDO REVELADA SÓLO EN EL
NUEVO TESTAMENTO NO SIGNIFICA QUE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO NO HAYA PROFECÍAS
QUE COMPRENDAN AL MISTERIO OCULTO EN DIOS.
De
manera que los hermanos pretribulacionistas que dicen que un misterio es algo
que no está revelado en absoluto en el Antiguo Testamento ESTÁN EN LO CIERTO;
pero se han equivocado al concluir de ello que entonces no puede haber
profecías relacionadas a tal misterio, pues hemos visto que es posible que
hayan profecías que dentro de su generalidad COMPRENDAN al misterio oculto en
Dios.
Así,
el hermano pretribulacionista J.N. Darby escribió:
El misterio no formaba parte de la revelación, ni era tema
de la promesa. Estaba escondido en Dios. Ya he señalado que un tipo histórico
no revela una cosa en absoluto hasta que llegue el antitipo. No es más que historia.
Romanos 16:25 no se refiere, como se arguye, solamente a la predicación del
Evangelio. Habla de un misterio mantenido en secreto desde el comienzo del
mundo, pero no hecho manifiesto.
(Cita de J. N. Darby en ¿Hablaron
acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la
Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías,
www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)
Todas
estas palabras de J. N. Darby son correctas; el problema es que él no ha
revisado bien la Escritura (no ha detectado lo que nosotros hemos detectado
aquí en Ap5.3.) y no se ha dado
cuenta de que aunque cierto misterio revelado en el Nuevo Testamento es
obviamente algo que no fue revelado en el Antiguo Testamento, aun así puede
existir una profecía del Antiguo Testamento que dentro de su generalidad
comprenda al misterio, aun cuando el misterio no haya estado revelado y así
haya continuado estando oculto en Dios. Así que también se equivocaron los
hermanos que a partir del mismo razonamiento de Darby por la disyuntiva de que
si un misterio estuvo oculto en Dios no pudo estar oculto en el Antiguo
Testamento, entienden de eso que no pudo haber en el Antiguo Testamento
profecías que comprendan al misterio oculto en Dios; así, un hermano
pretribulacionista dice:
Efesios 3:8-9 también es importante:
“A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos,
me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables
riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio
escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Efesios 3:8-9).
Aquí aprendemos que el misterio estuvo “escondido desde los
siglos en Dios”. No estuvo oculto en el Antiguo Testamento.
(Cita de J. N. Darby en ¿Hablaron
acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la
Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías,
www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)
Todas
estas palabras también son correctas, un misterio revelado en el Nuevo
Testamento no aparece en el Antiguo Testamento y no está oculto en el Antiguo
Testamento; así, por ejemplo, el misterio de la transformación de los creyentes
de la Iglesia que estén vivos a la venida de Cristo no está oculto en el
Antiguo Testamento; uno puede buscar de arriba abajo el Antiguo Testamento y no
encontrará jamás el lugar donde está oculto ese misterio que sólo fue revelado
en el Nuevo Testamento; pero eso no significa que no haya profecías que dentro
de su generalidad comprendan al misterio que ha quedado oculto en Dios, como lo
hemos demostrado con ese caso de la Biblia aquí en Ap5.3.
El
hermano pretribulacionista de www.verdadespreciosas.com.ar termina el artículo del
que hemos frecuentemente citado con una cita del texto griego que
transcribiremos en parte:
Con una traducción interlineal, terminamos esta nota de cómo
aquellos que buscan espiritualizar los profetas del Antiguo Testamento se ven
forzados a evacuar la palabra “silencio” de su verdadera fuerza:
16:25
τω δε δυναμενω
υμας στηριξαι
κατα
Ahora, al que
puede os establecer según
το
ευαγγελιον μου
και το κηρυγμα
ιησου χριστου
κατα
el evangelio
mío y la predicación de Jesucristo según
αποκαλυψιν
μυστηριου
χρονοις
αιωνιοις
[la]
revelación de[l] misterio en tiempos de los siglos
σεσιγημενου
guardado en
silencio
16:26
φανερωθεντος
δε νυν δια τε
γραφων
manifestado
empero ahora, y mediante escrituras
προφητικων
κατ επιταγην
του αιωνιου
θεου εις
proféticas
según mandamiento del eterno Dios para
υπακοην
πιστεως εις
παντα τα εθνη
γνωρισθεντος
obediencia de
[la] fe a todos los gentiles dado a conocer
16:27 μονω σοφω θεω
δια ιησου χριστου
ω
A[l] solo
sabio Dios, mediante Jesucristo a quien
η
δοξα εις τους
αιωνας αμην
[sea] la
gloria por los siglos. Amén.
(¿Hablaron acerca de la Iglesia
los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la
interpretación de las profecías,
www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)
Pues
bien, yo atribuyo a la palabra "silencio" su verdadera fuerza;
verdaderamente hay un silencio total en el Antiguo Testamento para cada
misterio revelado solamente en el Nuevo Testamento, pero en este pasaje no se
dice que el misterio sea TODO lo de la Iglesia, eso solo está en la mente del
hermano pretribulacionista que cita este pasaje, NO EN LA BIBLIA; y este hermano,
al igual que Kelly y Darby, desconoce que, aunque cierto misterio revelado en
el Nuevo Testamento es obviamente algo que no fue revelado en el Antiguo
Testamento, aun así puede existir una profecía del Antiguo Testamento que
dentro de su generalidad comprenda al misterio, aun cuando el misterio no haya
estado revelado y así haya continuado estando oculto en Dios.
Lo
hemos demostrado aquí en Ap5.3. con
un ejemplo de la Biblia, verdaderamente QUE UNA COSA HAYA ESTADO TOTALMENTE
OCULTA EN DIOS Y HAYA SIDO REVELADA SÓLO EN EL NUEVO TESTAMENTO NO SIGNIFICA
QUE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO NO HAYA PROFECÍAS QUE COMPRENDAN AL MISTERIO
OCULTO EN DIOS.
Ap5.4. EL MISTERIO DE CRISTO Y LA IGLESIA
Continuamos
viendo lo que hemos afirmado, que los misterios eran aspectos relevantes
peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas profecías del
Antiguo Testamento; aquí continuaremos con el gran misterio de la relación
entre Cristo y la Iglesia; la relación entre Cristo y la Iglesia como Esposo y
Esposa en el sentido espiritual de la posición especial de los creyentes de la
Iglesia como unos con Cristo en todas las cosas que son de Cristo. Veamos los
pasajes del Nuevo Testamento donde es revelado este misterio:
Juan 3:29
El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del
esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así
pues, este mi gozo es cumplido.
Efesios 5:23-32
23 Porque el marido
es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que
da la salud al cuerpo.
24 Así que, como la
iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en
todo.
25 Maridos, amad a
vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por
ella,
26 Para santificarla
limpiándola en el lavacro del agua por la palabra,
27 Para
presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni
cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.
28 Así también los
maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su
mujer, a sí mismo se ama.
29 Porque ninguno
aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala, como también
Cristo a la iglesia;
30 Porque somos
miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
31 Por esto dejará
el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán dos en una
carne.
32 Este misterio grande es: mas yo digo esto con
respecto a Cristo y a la iglesia.
Vemos
que en estos pasajes no hay nada que sugiera que todo lo de la Iglesia era el
misterio; y vemos que no hay nada en estos pasajes que sugiera ausencia de
profecías sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento; el misterio aquí es LA
RELACIÓN ESPECIAL ENTRE CRISTO Y LA IGLESIA, es CRISTO Y LA IGLESIA. Los
hermanos que ven aquí a la Iglesia como el misterio no podían haberse
equivocado más; el misterio es aquí CRISTO Y LA IGLESIA; entonces de aquí no
puede deducirse que todo lo de la Iglesia haya sido un misterio; pues si todo
lo de Cristo no fue un misterio y Cristo aparece aquí como componiendo con la
Iglesia el misterio grande, entonces no hay por qué deducir de aquí que todo lo
de la Iglesia era un misterio solamente porque también aparece componiendo el
misterio grande, pues lo compone con Cristo. Si algún hermano pretende de este
pasaje deducir que no hay profecías sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento;
su falsa lógica bien puede conducirle a decir que no hay profecías sobre Cristo
en el Antiguo Testamento, ya que el misterio grande es CRISTO Y LA IGLESIA. En
fin, la Iglesia no era un misterio, los misterios eran aspectos relevantes
peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas profecías del
Antiguo Testamento; y un importantísimo misterio de estos es el gran misterio
de la relación entre Cristo y la Iglesia. Como dijera el hermano
pretribulacionista William Kelly:
Por eso, pues, como lo sabemos, el misterio consiste en dos
grandes partes, las que tenemos resumidas en Efesios 5:32: “Grande es este
misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.” De ahí que el
misterio no signifique ni Cristo ni la Iglesia solos, sino Cristo y la Iglesia
unidos en bendición y dominio celestiales sobre todo lo que Dios ha hecho.
(Cita de Kelly en ¿Hablaron acerca
de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y
Cómo afecta la interpretación de las profecías,
www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)
Bien
dicho Kelly, verdaderamente el misterio no significa ni Cristo ni la Iglesia
solos, lamentablemente esas acertadas palabras de este hermano no fueron
llevadas a su conclusión lógica correcta de que entonces no se puede decir que
todo lo de la Iglesia es necesariamente el misterio. Al contrario, los hermanos
pretribulacionistas tomaron un giro indebido diciendo que nada de la Iglesia
aparece en el Antiguo Testamento, lo cual es contradicho por la realidad (ver Ap5.1.) y también dijeron que un
misterio oculto en Dios no puede tener una profecía relacionada a ese misterio
en el Antiguo Testamento, lo cual también es contradicho por la realidad (ver Ap5.3.).
Bien,
el misterio de Cristo y la Iglesia es el misterio por excelencia que ha sido revelado
en el Nuevo Testamento y es el mismo misterio en todos los siguientes casos: el
misterio de la reunión de todo en Cristo, el misterio de Cristo de que los
Gentiles sean juntamente herederos e incorporados y consortes de su promesa en
Cristo por el evangelio, el misterio del evangelio, el misterio del Dios y
Padre y del Cristo. Todas estas no son más que diferentes formas de llamar al
mismo gran misterio; y todos los lugares diferentes donde estas denominaciones
aparecen aportan diferentes datos sobre ese misterio único.
Ap5.5. EL MISTERIO DE LA REUNIÓN DE TODO EN CRISTO
Efesios 1:8-11
8 Que sobreabundó en
nosotros en toda sabiduría e inteligencia;
9 Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su
beneplácito, que se había propuesto en sí mismo,
10 De reunir todas las cosas en Cristo, en la
dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos,
como las que están en la tierra:
11 En él digo, en
quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido
predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el
consejo de su voluntad.
12 Para que seamos
para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo.
La
reunión es en realidad la "recapitulación" la
"sumarización" de todo en Cristo, lo cual se deduce en el hecho
supremo de Cristo y su cuerpo que es la Iglesia (vs. 11 y 12), como también
luego es escrito:
Efesios 1:17-23
17 Que el Dios del
Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento;
18 Alumbrando los
ojos de vuestro entendimiento, para que
sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria
de su herencia en los santos,
19 Y cuál aquella
supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la
operación de la potencia de su fortaleza,
20 La cual obró en
Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos,
21 Sobre todo
principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no
sólo en este siglo, mas aun en el venidero:
22 Y sometió todas
las cosas debajo de sus pies, y diólo
por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23
La cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en
todos.
El
versículo 22 nos dice que la Iglesia, como cuerpo cuya cabeza Cristo,
compartirá el dominio de Cristo sobre todas las cosas. El Antiguo Testamento
reveló que Santos del Altísimo reinarían con el Mesías sobre la tierra (ver 11.4. en el CAPÍTULO 11), pero no nos reveló que ese reinado era también SOBRE
TODAS LAS COSAS (V. 22), lo cual indica que la Iglesia reinará aun SOBRE LOS
ÁNGELES; ese fue un misterio revelado sólo en el Nuevo Testamento, donde se
descubrió la posición suprema de la Iglesia como cuerpo de Cristo. Así que el
reinado de los santos de la Iglesia fue previsto en el Antiguo Testamento, pero
la supremacía absoluta de esos santos en el universo entero sólo fue revelado
en el Nuevo Testamento.
Ap5.6. EL MISTERIO DE CRISTO DE QUE los
Gentiles sean juntamente herederos, E incorporados, y consortes de su promesa
en Cristo por el evangelio
Efesios 3.1-12
1 POR esta causa yo
Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los Gentiles,
2 Si es que habéis oído
la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros,
3 A saber, que por
revelación me fue declarado el misterio, como antes he escrito en breve;
4 Leyendo lo cual
podéis entender cuál sea mi inteligencia en el
misterio de Cristo:
5 El cual misterio
en los otros siglos no se dio a conocer a los hijos de los hombres como ahora
es revelado a sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:
6 Que los Gentiles sean juntamente herederos, e
incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:
7 Del cual yo soy
hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la
operación de su potencia.
8 A mí, que soy
menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar
entre los Gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,
9 Y de aclarar a
todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios,
que crió todas las cosas.
10 Para que la
multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia a los
principados y potestades en los cielos,
11 Conforme a la
determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.
12 En el cual
tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
Colosenses 4:3
Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos
abra la puerta de la palabra, para hablar el
misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso
El
misterio es llamado aquí "el misterio de Cristo" (v. 4) no porque
Cristo haya sido un misterio escondido pero que ahora ha sido revelado en el
Nuevo Testamento, sino por ser un misterio relativo a Cristo que no había sido
descubierto nunca antes sino solamente en el Nuevo Testamento y porque había
sido un misterio perteneciente a Cristo en el sentido de que él solo lo conocía
(junto con su Padre y el Espíritu Santo, desde luego). Así como hemos visto que
hay profecías del Antiguo Testamento sobre la Iglesia, así también hay
profecías sobre Cristo; por lo tanto Pablo no está afirmando que Cristo mismo
era un misterio escondido en Dios; así como la Iglesia misma no era un misterio
escondido en Dios; lo que Pablo afirma es que la relación especial entre Cristo
y los creyentes de la dispensación de la Iglesia era un misterio escondido.
El
misterio es pues "que los Gentiles sean juntamente herederos, e
incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio" (v.
6), donde el "juntamente" da a entender que los creyentes gentiles
son herederos, incorporados y consortes juntamente con los creyentes
originarios de Israel; en cuanto al término "incorporados", es la
palabra griega "susswma" que significa "perteneciente al mismo
cuerpo" (ver Efesios 5:30 arriba en Ap5.4.).
Que los gentiles serían recibidos en un tiempo futuro (que ahora sabemos es la
dispensación de la Iglesia) no era un misterio en el Antiguo Testamento (ver Ap5.10.); pero la única y especialísima
relación entre esos gentiles como miembros de un mismo cuerpo con los creyentes
no gentiles, cuerpo que es de Cristo, solamente ha sido revelado en el Nuevo
Testamento (v. 6).
Efesios 3:5
El cual misterio en los otros siglos no se dió a conocer a
los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y
profetas en el Espíritu
Nota:
Los profetas aquí mencionados no son los del Antiguo Testamento, pues son
aquellos a quienes "ahora" les fue revelado el misterio", como a
Pablo (v. 3).
Ap5.7. EL MISTERIO DEL EVANGELIO
Efesios 6:19
Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi
boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio
Romanos 16:25-26
25 Y al que puede
confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la
revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos,
26 Mas manifestado
ahora, y por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios
eterno, declarado a todas las gentes para que obedezcan a la fe
La
frase de Efesios 6.19 "el misterio del evangelio" puede ser
interpretada, "el misterio que es el evangelio", "el misterio
revelado por el evangelio y que pertenece al evangelio". Como Pablo habla
de hacer notorio el misterio del evangelio, entonces el significado más
probable es "el misterio revelado por el evangelio y que pertenece al
evangelio"; significado que queda confirmado por lo siguiente: Según
Romanos 16:25 el evangelio no es un misterio, el evangelio es la revelación del
misterio encubierto desde tiempos eternos. El "misterio del
evangelio" sólo podría tomarse en su primer interpretación de "el
misterio que es el evangelio", siempre y cuando "misterio" sea
tomado con su significado secundario elíptico de "misterio revelado"
(elipsis es cuando se omiten palabras por sobreentender lo que algo significa,
se omite "revelado" porque el contexto indica que se refiere a eso),
lo cual coincidiría así con el hecho de que el evangelio es la revelación del
misterio encubierto desde tiempos eternos.
Vemos
que en estos pasajes no hay nada que sugiera que todo lo de la Iglesia era el
misterio; y vemos que no hay nada en estos pasajes que sugiera ausencia de
profecías sobre la dispensación de Iglesia en el Antiguo Testamento. Más aun,
la Escritura declara que este evangelio que Pablo predicaría, y que obviamente
pertenece a la dispensación de la Iglesia, había sido profetizado en el Antiguo
Testamento que sería predicado. EL ANTIGUO TESTAMENTO HABÍA PREVISTO EL
EVANGELIO QUE SE PREDICARÍA EN LA DISPENSACIÓN DE LA IGLESIA, como está
escrito:
Romanos 1:1-2
1 Pablo, siervo de
Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
2
Que él había antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras
El
tiempo aoristo en modo indicativo del griego para "prometido" hace
evidente que los profetas que prometieron el evangelio encomendado a Pablo eran
los profetas del Antiguo Testamento y no los profetas que como Pablo se
hallaban entonces predicando el evangelio en forma detallada. Pablo, durante la
dispensación de la Iglesia, se hallaba predicando algo que había sido prometido
en el Antiguo Testamento. Los Pretribulacionistas dicen que nada de la Iglesia
aparece en el Antiguo Testamento; pero la Palabra de Dios nos dice que el
Antiguo Testamento había previsto el evangelio que se predicaría en la
dispensación de la Iglesia. Notemos que Pablo no dice aquí "el evangelio
de Dios que ya había sido predicado por los profetas en las santas
Escrituras"; la idea presentada aquí por Pablo se concentra en que él
estaba predicando algo que había sido PROMETIDO por los profetas en las
escrituras del Antiguo Testamento, algo que sería predicado; así la Palabra de
Dios nos dice que el Antiguo Testamento había prometido el evangelio que se
predicaría en la dispensación de la Iglesia. De manera que el Antiguo
Testamento había prometido algo perteneciente a la dispensación de la Iglesia.
De manera que el Antiguo Testamento había profetizado de cosas relativas a la
dispensación de la Iglesia.
De
manera que el misterio que el evangelio reveló de la especial relación entre
Cristo y la Iglesia ha estado encubierto desde tiempos eternos (Romanos 16.25,
Colosenses 1:26-27); pero la predicación de ese evangelio en la dispensación de
la Iglesia es un hecho tratado por las profecías del Antiguo Testamento
(Romanos 1:1-2).
Ap5.8. el misterio del Dios y Padre y del Cristo
Colosenses 2:2
Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y
en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y
del Padre, y de Cristo [El Texto Griego dice así: "el misterio del Dios y Padre y del Cristo"];
Pondremos
todo el contexto de este versículo, marcaré con mayúscula todos los lugares donde
aparece algo referido ese misterio del Dios y Padre y del Cristo:
Colosenses 1:24-29, 2:1-3
24 Que ahora me gozo
en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las
aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
25 De la cual soy
hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada en orden a
vosotros, para que cumpla la palabra de
Dios;
26 A saber, el misterio que había estado oculto desde los
siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos:
27 A los cuales
quiso Dios hacer notorias las riquezas
de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la
esperanza de gloria:
28 El cual nosotros
anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que
presentemos a todo hombre perfecto en Cristo Jesús:
29 En lo cual aun
trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí
poderosamente.
1 Porque quiero que
sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea,
y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;
2 Para que sean
confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido
entendimiento para conocer el misterio
de Dios, y del Padre, y de Cristo;
3 En el cual están
escondidos todos los tesoros de
sabiduría y conocimiento.
El
misterio es llamado aquí "el misterio del Dios y Padre y del Cristo"
(Colosenses 2:2), no porque el Padre y Cristo sean un misterio no revelado en
el Antiguo Testamento, sino porque es un misterio que les pertenecía a ellos,
un misterio que sólo ellos conocían y que solamente ahora estaba siendo
revelado en el Nuevo Testamento; era pues el misterio del Dios y Padre y del
Cristo en el sentido de que en Cristo "están escondidos todos los tesoros
de sabiduría y conocimiento" (v. 2:3). (Obviamente que además del Padre,
el omnisciente Espíritu Santo, que está en el Padre y el Hijo, también conocía
el misterio, y fue este mismo Espíritu quien lo dio a conocer en el tiempo
Neotestamentario (Efesios 3:5).
El
contexto nos dice que ese misterio ya revelado es "LA PALABRA DE
DIOS" (v. 25) que Pablo estaba cumpliendo, pues dicha Palabra de Dios
cumpliéndose era "el misterio que
había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a
sus santos" (v. 26) (es
decir que la palabra de Dios que Pablo predicaba no era el misterio todavía
oculto, sino "el misterio que antes había estado oculto"; porque no
sólo suele llamarse "misterio" al misterio mientras éste es
desconocido, sino también cuando éste es revelado es llamado
"misterio"; y aquí Pablo agrega a la palabra "misterio" la
frase "que antes había estado oculto", es decir que Pablo se refiere
a un "misterio ahora revelado").
Dios hace notorio este misterio a los Santos como "las riquezas de la gloria de este misterio
entre los Gentiles" (v. 27), Pablo especifica qué significa eso de
las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, él nos dice
"que es Cristo en vosotros la
esperanza de gloria" (v.
27).
El
más alto grado de especificación se encuentra entonces en la expresión "que es Cristo en vosotros la esperanza de
gloria"; podemos decir entonces que el misterio del Dios y Padre y
del Cristo es que Cristo es en nosotros la esperanza de gloria; lo cual es otra
especificación importante de la peculiar relación entre Cristo y su Iglesia.
Por un lado Cristo está en nosotros, esto habla de una unidad espiritual
especial que no había sido revelada jamás en el Antiguo Testamento,
"CRISTO EN VOSOTROS", lo cual apunta a la verdad revelada en el Nuevo
Testamento del cuerpo de Cristo; y la mención de la "gloria"
obviamente no se refiere a cualquier gloria, sino a la gloria celestial EN
CRISTO, en unidad con Cristo, para ser uno con el mismísimo Cristo también en
la Gloria; puesto que la nuestra no es meramente una esperanza de gloria; sino
una esperanza de gloria que tenemos por CRISTO EN NOSOTROS. Que los gentiles
serían recibidos en un tiempo futuro (que ahora sabemos es la dispensación de
la Iglesia) no era un misterio en el Antiguo Testamento (ver Ap5.10.); pero la única y especialísima
relación entre esos gentiles y Cristo solamente ha sido revelada en el Nuevo
Testamento (v. 27).
Ap5.9. LA IGLESIA PROFETIZADA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO