LAS BASES DE LA FE POSTRIBULACIONAL

Por Adolfo Ricardo Ybarra

 

Copyright 2005, A. R. Y. y  J. J. Y.

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APÉNDICE 5.

 

EL VERDADERO CONCEPTO DE LO QUE ES UN MISTERIO REVELADO EN EL NUEVO TESTAMENTO Y SUS CONSECUENCIAS

 

 

 

Ap5.1.  EL CONCEPTO PRETRIBULACIONISTA DE MISTERIO DE LA IGLESIA NO RESISTE LA PRUEBA DE LAS ESCRITURAS

El pretribulacionismo tiene un concepto de que la Iglesia es un misterio revelado en el Nuevo Testamento y que por lo tanto no hay profecía alguna sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento; puede demostrarse fácilmente lo erróneo de ese concepto. Veamos el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia:

 

La Iglesia es un misterio en el sentido de que no había sido revelada en absoluto en el Antiguo Testamento y en que ahora ha sido revelada en el Nuevo Testamento.

(Las Bases de la Fe Premilenial, por Charles C. Ryrie y Homer Payne, Capítulo 7).

 

Donde "revelada en absoluto" es aquí usado por Ryrie y Payne en el sentido de que en el Antiguo Testamento no ha sido profetizado nada propio de la Iglesia. Si este concepto es verdadero, entonces debería ser cierto que nada propio de la Iglesia había sido profetizado en el Antiguo Testamento; pero si cosas pertenecientes a la Iglesia  son mencionados en el Antiguo Testamento, entonces no se puede decir que el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia sea verdadero, más bien se podrá decir que el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia ES FALSO. Y si el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia es falso, entonces debe ser reemplazado por otro concepto que sea verdadero y bíblico.

 

Pues bien, en el CAPÍTULO 8 de este libro nos hemos encontrado con un evento propio de la Iglesia profetizado en el Antiguo Testamento, LA VICTORIA FINAL DE LA IGLESIA SOBRE LA MUERTE; entonces se derrumba por completo el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia. Queda demostrada la falsedad de la afirmación pretribulacionista de que la Iglesia es un misterio y que no había sido profetizada en el Antiguo Testamento. El Apóstol Pablo, claramente, en 1 Corintios 15:54 nos dice que  hay una palabra que está escrita en el Antiguo Testamento sobre la resurrección y la glorificación DE LA IGLESIA:

 

1 Corintios 15:54

Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.

 

Hemos visto en la sección 8.2. del CAPÍTULO 8 de este libro que esa palabra escrita sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento se encuentra en Isaías 25:8. Evidentemente, algo propio de la Iglesia aparece en el Antiguo Testamento; pues la resurrección de la Iglesia y su glorificación general, glorificación de creyentes resucitados y de creyentes vivos, según el Apóstol Pablo, es lo que está profetizado en Isaías 25:8, aunque en forma misteriosa muy general donde los detalles quedaron ocultos en Dios y no se evidencian en la generalidad de la profecía; así, no se puede ver en ese pasaje del Antiguo Testamento la transformación de creyentes que estarían vivos a la venida de Cristo ni tampoco se menciona la resurrección, ni menos aun se los puede identificar  con creyentes de una futura Iglesia; sólo se profetiza que la muerte será vencida; pero Pablo nos revela en el Nuevo Testamento que eso será cumplido por la Iglesia con la resurrección de los creyentes dormidos y con la glorificación de los creyentes vivos a la venida de Cristo; aunque como la resurrección ya era entonces conocida por los creyentes de la Iglesia, y aun aparece en otros pasajes del Antiguo Testamento, Pablo estaba entonces revelando el misterio de la glorificación de los creyentes vivos a la venida de Cristo, lo cual no aparece en ninguna parte del Antiguo Testamento:

 

1 Corintios 15:51 

He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados.

 

Los hermanos pretribulacionistas, han preferido ignorar versículos como 1 Corintios 15:54 y así han caído en generalizaciones indebidas diciendo cosas como la siguiente:

 

Los «espiritualizadores» dicen que los profetas hablaron acerca de la iglesia. Esperamos demostrar aquí que la Escritura contradice expresamente tal noción.

...

...

Los «espiritualizadores» de los profetas del Antiguo Testamento pretenden que las citas de éstos que se encuentran en los Hechos de los Apóstoles y en las Epístolas muestran que los profetas hablaron de la iglesia ...

...

... si bien esos textos del Antiguo Testamento citados se cumplirán en el reino milenario de Cristo, ellos son citados por los escritores del Nuevo Testamento por tener alguna repercusión o aplicación en principio mientras tanto.

(¿Hablaron acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías, www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)

 

Este hermano, por ejemplo, dice acerca de las citas de los profetas del Antiguo Testamento que se encuentran en los Hechos de los Apóstoles y en las Epístolas, que las mismas son citadas por los escritores del Nuevo Testamento por tener "alguna repercusión o aplicación en principio mientras tanto". ¿Alguna repercusión o aplicación en principio mientras tanto? Veremos si eso es cierto para nuestro versículo de 1 Corintios 15:54. Según estos hermanos ese versículo donde Pablo cita a un profeta del Antiguo Testamento, al estar en una epístola,  solamente estaría citado por tener "alguna repercusión" sobre la Iglesia, lo cual quiere decir que esos hermanos estiman que la profecía citada por Pablo no es sobre la Iglesia. Según estos hermanos deberíamos  creer que, aunque tiene "alguna repercusión", esta profecía no sería sobre la Iglesia; de lo cual deducimos que las "repercusiones" serían tales que no son parte del cumplimiento de esa profecía; es decir, que la Iglesia verificaría las repercusiones de esa profecía, pero esa profecía NO SE CUMPLIRÍA EN LA IGLESIA. ¿No es esa la idea que estos hermanos pretribulacionistas quieren transmitir?. Porque si una profecía SE CUMPLE por  la Iglesia, entonces es una profecía SOBRE Y PARA LA IGLESIA; no importa si es el primero, segundo, o tercer cumplimiento de una profecía (si es que hay varios cumplimientos posibles en cierta profecía), basta con que alguno de esos cumplimientos sea verificado por la Iglesia para poder decir que SE CUMPLE POR LA IGLESIA y que por lo tanto es una profecía del Antiguo Testamento SOBRE Y PARA LA IGLESIA. Ahora bien, ¿es verdad que 1 Corintios 15:54 nos muestra a Pablo citando de los profetas una profecía que tiene "alguna repercusión" sobre la Iglesia pero que no se cumple en la Iglesia y que por lo tanto no es sobre la Iglesia? La respuesta a esta pregunta es un sonoro ¡NO! Pues el mismísimo Apóstol Pablo se encarga de decirnos que él cita esa profecía del Antiguo Testamento como algo que SE CUMPLE EN LA IGLESIA y que por lo tanto es una profecía del Antiguo Testamento SOBRE Y PARA LA IGLESIA. Pues Pablo dice claramente "ENTONCES SE CUMPLIRÁ LA PALABRA QUE ESTÁ ESCRITA"; él NO dice que dicha palabra no es sobre la Iglesia pero que la cita por tener "alguna repercusión" para la Iglesia, él dice que ENTONCES SE CUMPLIRÁ dicha palabra, en la resurrección y glorificación DE LA IGLESIA.

 

Puedo imaginarme aquí a muchos hermanos pretribulacionistas absortos, contemplando cómo el Apóstol Pablo derriba completamente la idea erronea de que todo es citado sólo por tener "alguna repercusión" sobre la Iglesia. Tal vez algunos dudarán que eso está en la Biblia y querrán revisar el texto Griego; pues bien, revisaremos el texto Griego. La expresión "entonces se cumplirá la palabra que está escrita" es en el Textus Receptus: "tote genhsetai o logov o gegrammenov".

 

Bien, quizás haya algún hermano que dude que el Apóstol Pablo haya dicho "entonces"; pues ese "entonces" es catastrófico para la posición pretribulacionista de que el Nuevo Testamento nunca habla de cumplimientos precisos de profecías del Antiguo Testamento para la Iglesia; ese "entonces" del Apóstol Pablo es contundente porque señala la ocasión  exacta cuando "se cumplirá la palabra que está escrita"; y ese "entonces"  es EL MOMENTO DE LA RESURRECCIÓN Y GLORIFICACIÓN DE LA IGLESIA, es decir, ese entonces es "cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad"; puesto que se dice:

 

1 Corintios 15:54 

Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces ...

 

Pues bien, ¿existe ese "entonces" en el texto Griego? La respuesta es ¡SI! es la palabra griega "tote". De manera que Pablo no cita aquí algo del Antiguo Testamento que sólo tiene "alguna repercusión" sobre la Iglesia, sino que cita algo que tiene un preciso cumplimiento ENTONCES, en la resurrección y glorificación DE LA IGLESIA.

 

Quizá haya algún otro hermano que dude de que Pablo cita una "palabra que está escrita". Tampoco hay por qué dudar de esto, es la frase "o logov o gegrammenov".

 

Quizá haya todavía algún otro hermano que dude de que Pablo diga que entonces "se cumplirá" esa palabra que está escrita, dudando del hecho de que Pablo diga "se cumplirá". Pero "se cumplirá" también está en el texto griego, es una traducción de la palabra "genhsetai"

 

Verdaderamente el Apóstol Pablo HA DICHO que una palabra escrita en el Antiguo Testamento SE CUMPLIRÁ ENTONCES, en la resurrección y glorificación de la Iglesia, así que no es cierto que en el Nuevo Testamento no haya ninguna profecía citada del Antiguo que haya sido sobre y para la Iglesia; pues en 1 Corintios 15:54 Pablo, el Apóstol, habla de una profecía del Antiguo Testamento que SERÁ CUMPLIDA por la Iglesia, así que es entonces una profecía SOBRE Y PARA LA IGLESIA. Así que el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia está errado pues no es verdad que no hay profecías del Antiguo Testamento sobre la Iglesia y que por lo tanto TODO lo de la Iglesia era en sí el misterio.

 

 

Ap5.2.  NO TODO LO DE IGLESIA ERA UN MISTERIO NEOTESTAMENTARIO SINO SUS PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS

Habiendo comprobado en Ap5.1. que  el concepto pretribulacionista de misterio de la Iglesia (sosteniendo que no hay profecías sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento y que por lo tanto todo lo de la Iglesia era un misterio) no resiste la prueba de las Escrituras, es necesario pues ajustarnos a los hechos que las Escrituras nos imponen y expresar cuál debería ser el verdadero concepto que surge de la prueba de las Escrituras. De acuerdo a lo establecido por las Escrituras, puesto que ellas hablan de algo de la Iglesia en el Antiguo Testamento, aunque no con los detalles importantísimos que sólo fueron revelados en el Nuevo Testamento, el concepto donde reemplazo el concepto de misterio de la Iglesia propuesto por Ryrie y Payne al inicio de este Apéndice a la luz de lo explicado previamente, sería como sigue:

 

Todo lo de la Iglesia no era un misterio pues ha sido en algunos de sus aspectos aludida en el Antiguo Testamento; pero la Iglesia no ha sido revelada sino en el Nuevo Testamento como el cuerpo de Cristo y como la esposa del Cordero.

 

Este concepto es por demás aceptable por cuanto tiene en cuenta el hecho escritural de que cosas de la Iglesia aparecen profetizadas en el Antiguo Testamento y toma nota de que en el Nuevo Testamento aparece una plenitud de detalles y claridad que no aparecen en el Antiguo Testamento, y que en sí misma, dicha plenitud es de por sí una revelación del misterio no revelado hasta ahora. Pero, no lo olvidemos, en el Antiguo Testamento cosas de la Iglesia son profetizadas, según quedó demostrado con el caso de 1 Corintios 15:54 e Isaías 25:8; así que el hecho de que había un gran misterio relativo a la Iglesia, no significa que no haya profecías sobre cosas de la Iglesia en el Antiguo Testamento, sino que aspectos relevantes peculiares de la Iglesia no habían sido revelados en esas profecías del  Antiguo Testamento.

 

Veamos a continuación esos misterios neotestamentarios, revelados en el Nuevo Testamento, sobre la Iglesia:

 

 

Ap5.3.  EL MISTERIO DE LA TRANSFORMACIÓN DE LOS CREYENTES VIVOS A LA VENIDA DE CRISTO. UN MISTERIO REVELADO SÓLO EN EL NUEVO TESTAMENTO NO IMPLICA LA INEXISTENCIA DE PROFECÍAS QUE LO COMPRENDAN

Hemos demostrado que no todo lo de la Iglesia era un misterio, ahora seguiremos viendo lo que hemos afirmado, que los misterios sobre la Iglesia eran aspectos relevantes peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas profecías del Antiguo Testamento; aquí continuaremos con el misterio de la transformación de los creyentes vivos a la venida de Cristo. Al final de esta sección, por añadidura, extraeremos un principio importantísimo que los hermanos pretribulacionistas no han encontrado hasta ahora.

 

1 Corintios 15:51-55 

51  He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados.

52  En un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados.

53  Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad.

54  Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.

55  ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria?.

 

Charles Ryrie y Homer Payne se refieren a este misterio como "el misterio del arrebatamiento":

 

Finalmente, hay el misterio del arrebatamiento. La idea de la resurrección no era desconocida para los santos del Antiguo Testamento, pero la idea del traslado de santos creyentes en el arrebatamiento fue el misterio revelado mediante Pablo en 1ª Corintios 15:51-52. (Las Bases de la Fe Premilenial, por Charles C. Ryrie y Homer Payne, Capítulo 7).

 

El misterio del que Pablo está hablando es en realidad EL MISTERIO DE LA TRANSFORMACIÓN DE LOS CREYENTES VIVOS A LA VENIDA DE CRISTO. Y como dicho misterio es un misterio referido a los creyentes de la Iglesia, es pues un misterio referido a la Iglesia. Y por ser el misterio en sí es obvio que la transformación de los creyentes vivos a la venida de Cristo no se encontrará descripta en el Antiguo Testamento. Pero aquí no puede deducirse que NADA de la Iglesia tiene trazas en el Antiguo Testamento; el misterio es aquí una cosa referida a la Iglesia, pero no TODAS las cosas tocantes a la Iglesia, de las cuales muchas están en profecías sobre y para la Iglesia. Más aun, aunque la transformación de los creyentes vivos a la venida de Cristo no se encontrará descripta en el Antiguo Testamento, habiendo entonces continuado como un misterio oculto en Dios, ello es a causa de la generalidad de una profecía QUE LA COMPRENDE, así que tal misterio referido a la Iglesia ha estado comprendido dentro de una profecía en el Antiguo Testamento según lo dice el Apóstol Pablo mismo en el mismo pasaje:

 

1 Corintios 15:54

Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.

 

En el CAPÍTULO 8 y en Ap5.1. de este apéndice ya se ha tratado de esta profecía y hemos llegado a la conclusión de que era una profecía sobre la Iglesia. Y ahora hemos arribado a otra importante conclusión:

 

QUE UNA COSA HAYA ESTADO TOTALMENTE OCULTA EN DIOS Y HAYA SIDO REVELADA SÓLO EN EL NUEVO TESTAMENTO NO SIGNIFICA QUE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO NO HAYA PROFECÍAS QUE COMPRENDAN AL MISTERIO OCULTO EN DIOS.

 

De manera que los hermanos pretribulacionistas que dicen que un misterio es algo que no está revelado en absoluto en el Antiguo Testamento ESTÁN EN LO CIERTO; pero se han equivocado al concluir de ello que entonces no puede haber profecías relacionadas a tal misterio, pues hemos visto que es posible que hayan profecías que dentro de su generalidad COMPRENDAN al misterio oculto en Dios.

 

Así, el hermano pretribulacionista J.N. Darby escribió:

 

El misterio no formaba parte de la revelación, ni era tema de la promesa. Estaba escondido en Dios. Ya he señalado que un tipo histórico no revela una cosa en absoluto hasta que llegue el antitipo. No es más que historia. Romanos 16:25 no se refiere, como se arguye, solamente a la predicación del Evangelio. Habla de un misterio mantenido en secreto desde el comienzo del mundo, pero no hecho manifiesto.

(Cita de J. N. Darby en ¿Hablaron acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías, www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)

 

Todas estas palabras de J. N. Darby son correctas; el problema es que él no ha revisado bien la Escritura (no ha detectado lo que nosotros hemos detectado aquí en Ap5.3.) y no se ha dado cuenta de que aunque cierto misterio revelado en el Nuevo Testamento es obviamente algo que no fue revelado en el Antiguo Testamento, aun así puede existir una profecía del Antiguo Testamento que dentro de su generalidad comprenda al misterio, aun cuando el misterio no haya estado revelado y así haya continuado estando oculto en Dios. Así que también se equivocaron los hermanos que a partir del mismo razonamiento de Darby por la disyuntiva de que si un misterio estuvo oculto en Dios no pudo estar oculto en el Antiguo Testamento, entienden de eso que no pudo haber en el Antiguo Testamento profecías que comprendan al misterio oculto en Dios; así, un hermano pretribulacionista dice:

 

Efesios 3:8-9 también es importante:

“A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Efesios 3:8-9).

Aquí aprendemos que el misterio estuvo “escondido desde los siglos en Dios”. No estuvo oculto en el Antiguo Testamento.

(Cita de J. N. Darby en ¿Hablaron acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías, www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)

 

Todas estas palabras también son correctas, un misterio revelado en el Nuevo Testamento no aparece en el Antiguo Testamento y no está oculto en el Antiguo Testamento; así, por ejemplo, el misterio de la transformación de los creyentes de la Iglesia que estén vivos a la venida de Cristo no está oculto en el Antiguo Testamento; uno puede buscar de arriba abajo el Antiguo Testamento y no encontrará jamás el lugar donde está oculto ese misterio que sólo fue revelado en el Nuevo Testamento; pero eso no significa que no haya profecías que dentro de su generalidad comprendan al misterio que ha quedado oculto en Dios, como lo hemos demostrado con ese caso de la Biblia aquí en Ap5.3.

 

El hermano pretribulacionista de www.verdadespreciosas.com.ar termina el artículo del que hemos frecuentemente citado con una cita del texto griego que transcribiremos en parte:

 

Con una traducción interlineal, terminamos esta nota de cómo aquellos que buscan espiritualizar los profetas del Antiguo Testamento se ven forzados a evacuar la palabra “silencio” de su verdadera fuerza:

16:25 τω δε δυναμενω υμας στηριξαι κατα

Ahora, al que puede os establecer según

το ευαγγελιον μου και το κηρυγμα ιησου χριστου κατα

el evangelio mío y la predicación de Jesucristo según

αποκαλυψιν μυστηριου χρονοις αιωνιοις

[la] revelación de[l] misterio en tiempos de los siglos
σεσιγημενου

guardado en silencio

 

16:26 φανερωθεντος δε νυν δια τε γραφων

manifestado empero ahora, y mediante escrituras

προφητικων κατ επιταγην του αιωνιου θεου εις

proféticas según mandamiento del eterno Dios para

υπακοην πιστεως εις παντα τα εθνη γνωρισθεντος

obediencia de [la] fe a todos los gentiles dado a conocer


16:27 μονω σοφω θεω δια ιησου χριστου ω

A[l] solo sabio Dios, mediante Jesucristo a quien

η δοξα εις τους αιωνας αμην

[sea] la gloria por los siglos. Amén.

(¿Hablaron acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías, www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)

 

 

Pues bien, yo atribuyo a la palabra "silencio" su verdadera fuerza; verdaderamente hay un silencio total en el Antiguo Testamento para cada misterio revelado solamente en el Nuevo Testamento, pero en este pasaje no se dice que el misterio sea TODO lo de la Iglesia, eso solo está en la mente del hermano pretribulacionista que cita este pasaje, NO EN LA BIBLIA; y este hermano, al igual que Kelly y Darby, desconoce que, aunque cierto misterio revelado en el Nuevo Testamento es obviamente algo que no fue revelado en el Antiguo Testamento, aun así puede existir una profecía del Antiguo Testamento que dentro de su generalidad comprenda al misterio, aun cuando el misterio no haya estado revelado y así haya continuado estando oculto en Dios.

 

Lo hemos demostrado aquí en Ap5.3. con un ejemplo de la Biblia, verdaderamente QUE UNA COSA HAYA ESTADO TOTALMENTE OCULTA EN DIOS Y HAYA SIDO REVELADA SÓLO EN EL NUEVO TESTAMENTO NO SIGNIFICA QUE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO NO HAYA PROFECÍAS QUE COMPRENDAN AL MISTERIO OCULTO EN DIOS.

 

 

Ap5.4.  EL MISTERIO DE CRISTO Y LA IGLESIA

Continuamos viendo lo que hemos afirmado, que los misterios eran aspectos relevantes peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas profecías del Antiguo Testamento; aquí continuaremos con el gran misterio de la relación entre Cristo y la Iglesia; la relación entre Cristo y la Iglesia como Esposo y Esposa en el sentido espiritual de la posición especial de los creyentes de la Iglesia como unos con Cristo en todas las cosas que son de Cristo. Veamos los pasajes del Nuevo Testamento donde es revelado este misterio:

 

Juan 3:29 

El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.

 

Efesios 5:23-32

23  Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.

24  Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

25  Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26  Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra,

27  Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.

28  Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

29  Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo a la iglesia;

30  Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31  Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán dos en una carne.

32  Este misterio grande es: mas yo digo esto con respecto a Cristo y a la iglesia.

 

Vemos que en estos pasajes no hay nada que sugiera que todo lo de la Iglesia era el misterio; y vemos que no hay nada en estos pasajes que sugiera ausencia de profecías sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento; el misterio aquí es LA RELACIÓN ESPECIAL ENTRE CRISTO Y LA IGLESIA, es CRISTO Y LA IGLESIA. Los hermanos que ven aquí a la Iglesia como el misterio no podían haberse equivocado más; el misterio es aquí CRISTO Y LA IGLESIA; entonces de aquí no puede deducirse que todo lo de la Iglesia haya sido un misterio; pues si todo lo de Cristo no fue un misterio y Cristo aparece aquí como componiendo con la Iglesia el misterio grande, entonces no hay por qué deducir de aquí que todo lo de la Iglesia era un misterio solamente porque también aparece componiendo el misterio grande, pues lo compone con Cristo. Si algún hermano pretende de este pasaje deducir que no hay profecías sobre la Iglesia en el Antiguo Testamento; su falsa lógica bien puede conducirle a decir que no hay profecías sobre Cristo en el Antiguo Testamento, ya que el misterio grande es CRISTO Y LA IGLESIA. En fin, la Iglesia no era un misterio, los misterios eran aspectos relevantes peculiares de la Iglesia que no habían sido revelados en esas profecías del Antiguo Testamento; y un importantísimo misterio de estos es el gran misterio de la relación entre Cristo y la Iglesia. Como dijera el hermano pretribulacionista William Kelly:

 

Por eso, pues, como lo sabemos, el misterio consiste en dos grandes partes, las que tenemos resumidas en Efesios 5:32: “Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.” De ahí que el misterio no signifique ni Cristo ni la Iglesia solos, sino Cristo y la Iglesia unidos en bendición y dominio celestiales sobre todo lo que Dios ha hecho.

(Cita de Kelly en ¿Hablaron acerca de la Iglesia los profetas del Antiguo Testamento? El misterio de la Iglesia y Cómo afecta la interpretación de las profecías, www.verdadespreciosas.com.ar\documentos\R.A.H\misterioNoReveladoEnElAntiguoTestamento.htm , obtenido en Diciembre del 2004)

 

Bien dicho Kelly, verdaderamente el misterio no significa ni Cristo ni la Iglesia solos, lamentablemente esas acertadas palabras de este hermano no fueron llevadas a su conclusión lógica correcta de que entonces no se puede decir que todo lo de la Iglesia es necesariamente el misterio. Al contrario, los hermanos pretribulacionistas tomaron un giro indebido diciendo que nada de la Iglesia aparece en el Antiguo Testamento, lo cual es contradicho por la realidad (ver Ap5.1.) y también dijeron que un misterio oculto en Dios no puede tener una profecía relacionada a ese misterio en el Antiguo Testamento, lo cual también es contradicho por la realidad (ver Ap5.3.).

 

Bien, el misterio de Cristo y la Iglesia es el misterio por excelencia que ha sido revelado en el Nuevo Testamento y es el mismo misterio en todos los siguientes casos: el misterio de la reunión de todo en Cristo, el misterio de Cristo de que los Gentiles sean juntamente herederos e incorporados y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio, el misterio del evangelio, el misterio del Dios y Padre y del Cristo. Todas estas no son más que diferentes formas de llamar al mismo gran misterio; y todos los lugares diferentes donde estas denominaciones aparecen aportan diferentes datos sobre ese misterio único.

 

 

Ap5.5.  EL MISTERIO DE LA REUNIÓN DE TODO EN CRISTO

 

Efesios 1:8-11

8  Que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría e inteligencia;

9  Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo,

10  De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:

11  En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad.

12  Para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo.

 

La reunión es en realidad la "recapitulación" la "sumarización" de todo en Cristo, lo cual se deduce en el hecho supremo de Cristo y su cuerpo que es la Iglesia (vs. 11 y 12), como también luego es escrito:

 

Efesios 1:17-23

17  Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento;

18  Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

19  Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,

20  La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos,

21  Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, mas aun en el venidero:

22  Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y diólo por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

23  La cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos.

 

El versículo 22 nos dice que la Iglesia, como cuerpo cuya cabeza Cristo, compartirá el dominio de Cristo sobre todas las cosas. El Antiguo Testamento reveló que Santos del Altísimo reinarían con el Mesías sobre la tierra (ver 11.4. en el CAPÍTULO 11), pero no nos reveló que ese reinado era también SOBRE TODAS LAS COSAS (V. 22), lo cual indica que la Iglesia reinará aun SOBRE LOS ÁNGELES; ese fue un misterio revelado sólo en el Nuevo Testamento, donde se descubrió la posición suprema de la Iglesia como cuerpo de Cristo. Así que el reinado de los santos de la Iglesia fue previsto en el Antiguo Testamento, pero la supremacía absoluta de esos santos en el universo entero sólo fue revelado en el Nuevo Testamento.

 

 

Ap5.6.  EL MISTERIO DE CRISTO DE QUE los Gentiles sean juntamente herederos, E incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio

 

Efesios 3.1-12

1  POR esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los Gentiles,

2  Si es que habéis oído la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros,

3  A saber, que por revelación me fue declarado el misterio, como antes he escrito en breve;

4  Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia en el misterio de Cristo:

5  El cual misterio en los otros siglos no se dio a conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:

6  Que los Gentiles sean juntamente herederos, e incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:

7  Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su potencia.

8  A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los Gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

9  Y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que crió todas las cosas.

10  Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia a los principados y potestades en los cielos,

11  Conforme a la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.

12  En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.

 

Colosenses 4:3 

Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso

 

El misterio es llamado aquí "el misterio de Cristo" (v. 4) no porque Cristo haya sido un misterio escondido pero que ahora ha sido revelado en el Nuevo Testamento, sino por ser un misterio relativo a Cristo que no había sido descubierto nunca antes sino solamente en el Nuevo Testamento y porque había sido un misterio perteneciente a Cristo en el sentido de que él solo lo conocía (junto con su Padre y el Espíritu Santo, desde luego). Así como hemos visto que hay profecías del Antiguo Testamento sobre la Iglesia, así también hay profecías sobre Cristo; por lo tanto Pablo no está afirmando que Cristo mismo era un misterio escondido en Dios; así como la Iglesia misma no era un misterio escondido en Dios; lo que Pablo afirma es que la relación especial entre Cristo y los creyentes de la dispensación de la Iglesia era un misterio escondido.

 

El misterio es pues "que los Gentiles sean juntamente herederos, e incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio" (v. 6), donde el "juntamente" da a entender que los creyentes gentiles son herederos, incorporados y consortes juntamente con los creyentes originarios de Israel; en cuanto al término "incorporados", es la palabra griega "susswma" que significa "perteneciente al mismo cuerpo" (ver Efesios 5:30 arriba en Ap5.4.). Que los gentiles serían recibidos en un tiempo futuro (que ahora sabemos es la dispensación de la Iglesia) no era un misterio en el Antiguo Testamento (ver Ap5.10.); pero la única y especialísima relación entre esos gentiles como miembros de un mismo cuerpo con los creyentes no gentiles, cuerpo que es de Cristo, solamente ha sido revelado en el Nuevo Testamento (v. 6).

 

Efesios 3:5 

El cual misterio en los otros siglos no se dió a conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu

 

Nota: Los profetas aquí mencionados no son los del Antiguo Testamento, pues son aquellos a quienes "ahora" les fue revelado el misterio", como a Pablo (v. 3).

 

Ap5.7.  EL MISTERIO DEL EVANGELIO

 

Efesios 6:19 

Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio

 

Romanos 16:25-26

25  Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos,

26  Mas manifestado ahora, y por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, declarado a todas las gentes para que obedezcan a la fe

 

La frase de Efesios 6.19 "el misterio del evangelio" puede ser interpretada, "el misterio que es el evangelio", "el misterio revelado por el evangelio y que pertenece al evangelio". Como Pablo habla de hacer notorio el misterio del evangelio, entonces el significado más probable es "el misterio revelado por el evangelio y que pertenece al evangelio"; significado que queda confirmado por lo siguiente: Según Romanos 16:25 el evangelio no es un misterio, el evangelio es la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos. El "misterio del evangelio" sólo podría tomarse en su primer interpretación de "el misterio que es el evangelio", siempre y cuando "misterio" sea tomado con su significado secundario elíptico de "misterio revelado" (elipsis es cuando se omiten palabras por sobreentender lo que algo significa, se omite "revelado" porque el contexto indica que se refiere a eso), lo cual coincidiría así con el hecho de que el evangelio es la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos.

 

Vemos que en estos pasajes no hay nada que sugiera que todo lo de la Iglesia era el misterio; y vemos que no hay nada en estos pasajes que sugiera ausencia de profecías sobre la dispensación de Iglesia en el Antiguo Testamento. Más aun, la Escritura declara que este evangelio que Pablo predicaría, y que obviamente pertenece a la dispensación de la Iglesia, había sido profetizado en el Antiguo Testamento que sería predicado. EL ANTIGUO TESTAMENTO HABÍA PREVISTO EL EVANGELIO QUE SE PREDICARÍA EN LA DISPENSACIÓN DE LA IGLESIA, como está escrito:

 

Romanos 1:1-2

1  Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

2  Que él había antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras

 

El tiempo aoristo en modo indicativo del griego para "prometido" hace evidente que los profetas que prometieron el evangelio encomendado a Pablo eran los profetas del Antiguo Testamento y no los profetas que como Pablo se hallaban entonces predicando el evangelio en forma detallada. Pablo, durante la dispensación de la Iglesia, se hallaba predicando algo que había sido prometido en el Antiguo Testamento. Los Pretribulacionistas dicen que nada de la Iglesia aparece en el Antiguo Testamento; pero la Palabra de Dios nos dice que el Antiguo Testamento había previsto el evangelio que se predicaría en la dispensación de la Iglesia. Notemos que Pablo no dice aquí "el evangelio de Dios que ya había sido predicado por los profetas en las santas Escrituras"; la idea presentada aquí por Pablo se concentra en que él estaba predicando algo que había sido PROMETIDO por los profetas en las escrituras del Antiguo Testamento, algo que sería predicado; así la Palabra de Dios nos dice que el Antiguo Testamento había prometido el evangelio que se predicaría en la dispensación de la Iglesia. De manera que el Antiguo Testamento había prometido algo perteneciente a la dispensación de la Iglesia. De manera que el Antiguo Testamento había profetizado de cosas relativas a la dispensación de la Iglesia.

 

De manera que el misterio que el evangelio reveló de la especial relación entre Cristo y la Iglesia ha estado encubierto desde tiempos eternos (Romanos 16.25, Colosenses 1:26-27); pero la predicación de ese evangelio en la dispensación de la Iglesia es un hecho tratado por las profecías del Antiguo Testamento (Romanos 1:1-2).

 

 

Ap5.8. el misterio del Dios y Padre y del Cristo

 

Colosenses 2:2 

Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo [El Texto Griego dice así: "el misterio del Dios y Padre y del Cristo"];

 

Pondremos todo el contexto de este versículo, marcaré con mayúscula todos los lugares donde aparece algo referido ese misterio del Dios y Padre y del Cristo:

 

Colosenses 1:24-29, 2:1-3

24  Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;

25  De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada en orden a vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

26  A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos:

27  A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:

28  El cual nosotros anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos a todo hombre perfecto en Cristo Jesús:

29  En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí poderosamente.

1  Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;

2  Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

3  En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.

 

El misterio es llamado aquí "el misterio del Dios y Padre y del Cristo" (Colosenses 2:2), no porque el Padre y Cristo sean un misterio no revelado en el Antiguo Testamento, sino porque es un misterio que les pertenecía a ellos, un misterio que sólo ellos conocían y que solamente ahora estaba siendo revelado en el Nuevo Testamento; era pues el misterio del Dios y Padre y del Cristo en el sentido de que en Cristo "están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento" (v. 2:3). (Obviamente que además del Padre, el omnisciente Espíritu Santo, que está en el Padre y el Hijo, también conocía el misterio, y fue este mismo Espíritu quien lo dio a conocer en el tiempo Neotestamentario (Efesios 3:5).

 

El contexto nos dice que ese misterio ya revelado es "LA PALABRA DE DIOS" (v. 25) que Pablo estaba cumpliendo, pues dicha Palabra de Dios cumpliéndose era "el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos" (v. 26) (es decir que la palabra de Dios que Pablo predicaba no era el misterio todavía oculto, sino "el misterio que antes había estado oculto"; porque no sólo suele llamarse "misterio" al misterio mientras éste es desconocido, sino también cuando éste es revelado es llamado "misterio"; y aquí Pablo agrega a la palabra "misterio" la frase "que antes había estado oculto", es decir que Pablo se refiere a un "misterio ahora revelado").  Dios hace notorio este misterio a los Santos como "las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles" (v. 27), Pablo especifica qué significa eso de las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, él nos dice "que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria" (v. 27).

 

El más alto grado de especificación se encuentra entonces en la expresión "que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria"; podemos decir entonces que el misterio del Dios y Padre y del Cristo es que Cristo es en nosotros la esperanza de gloria; lo cual es otra especificación importante de la peculiar relación entre Cristo y su Iglesia. Por un lado Cristo está en nosotros, esto habla de una unidad espiritual especial que no había sido revelada jamás en el Antiguo Testamento, "CRISTO EN VOSOTROS", lo cual apunta a la verdad revelada en el Nuevo Testamento del cuerpo de Cristo; y la mención de la "gloria" obviamente no se refiere a cualquier gloria, sino a la gloria celestial EN CRISTO, en unidad con Cristo, para ser uno con el mismísimo Cristo también en la Gloria; puesto que la nuestra no es meramente una esperanza de gloria; sino una esperanza de gloria que tenemos por CRISTO EN NOSOTROS. Que los gentiles serían recibidos en un tiempo futuro (que ahora sabemos es la dispensación de la Iglesia) no era un misterio en el Antiguo Testamento (ver Ap5.10.); pero la única y especialísima relación entre esos gentiles y Cristo solamente ha sido revelada en el Nuevo Testamento (v. 27).

 

 

Ap5.9.  LA IGLESIA PROFETIZADA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO