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ESQUIZOFRENIA INFANTIL
La esquizofrenia es una enfermedad
médica que causa pensamientos y sentimientos
extraños y un comportamiento poco usual. Es una
enfermedad psiquiátrica poco común en
los niños, y es muy difícil de reconocer
en sus primeras etapas.
El comportamiento de niños y adolescentes con
esquizofrenia puede diferir del de los adultos con esta
enfermedad. Los psiquiatras de niños y adolescentes
buscan las siguientes señales de alerta en los
jóvenes con esquizofrenia:
- Dificultad en poder diferenciar entre sueños
y realidad,
- Ver cosas y oír voces que no son reales,
- Confusión en la forma de pensar,
- Ideas y pensamientos vívidos y raros,
- Humor cambiante en lo extremo,
- Comportamiento extraño,
- Ideas de que "lo están persiguiendo",
- Comportamiento de un niño menor,
- Ansiedad severa y temor,
- Confusión de la televisión con la realidad,
y
- Problemas severos haciendo y reteniendo amistades.
El comportamiento de los niños con esquizofrenia
puede cambiar lentamente con el paso del tiempo. Por
ejemplo, los niños que disfrutaban relacionándose
con otros pueden comenzar a ponerse tímidos y
retraídos, como si vivieran en su propio mundo.
A veces los jóvenes comienzan a hablar de miedos
e ideas extrañas. Pueden comenzar a aferrarse
a sus padres y a decir cosas que no hacen mucho sentido.
Los maestros pueden ser los primeros en darse cuenta
de estos problemas.
La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica
muy grave. El diagnóstico y tratamiento temprano
es importante. A los niños con los problemas
y síntomas enumerados hay que hacerles una evaluación
integral. Generalmente, estos niños necesitan
un plan de tratamiento que envuelve a otros profesionales.
Una combinación de medicamentos y terapia individual,
terapia familiar y programas especializados (escuelas,
actividades, etc.) son a menudo necesarios. Los medicamentos
psiquiátricos pueden ser útiles para tratar
muchos de los síntomas y problemas identificados.
Estos medicamentos requieren la supervisión cuidadosa
de un psiquiatra de niños y adolescentes.
Los padres deben de pedirle a su médico de familia
o pediatra que los envíe a un psiquiatra de niños
y adolescentes de reconocida experiencia diagnosticando
y tratando a niños con esquizofrenia.
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¿Cómo
detectarla?
Las esquizofrenias aparecidas antes de los 5 años
tienen rasgos extremadamente comunes con el autismo, y
solamente una evolución posterior, con la aparición
de síntomas psicóticos propiamente dichos,
permitirá un diagnóstico de certeza. De
hecho, antes de los 3 años, el diagnóstico
diferencial es muy improbable. Es prácticamente
imposible distinguir una esquizofrenia de un autismo.
Solamente quedará esclarecido con el paso del tiempo.
No es sino a partir de los 5 años que el diagnóstico
diferencial se va esclareciendo con la presencia de síntomas
psicóticos (alucinaciones, delirios) en la esquizofrenia.
Pero se puede notar algunas señales de alerta en
los niños con esquizofrenia. El comportamiento
de un niño con esquizofrenia puede cambiar lentamente
con el paso del tiempo. Por ejemplo, los niños
que disfrutaban relacionándose con otros pueden
comenzar a ponerse tímidos y retraídos,
como si vivieran en su propio mundo. A veces comienzan
a hablar de miedos e ideas extrañas. Pueden comenzar
a aferrarse a sus padres y a decir cosas que no hacen
mucho sentido. Los maestros pueden ser los primeros en
darse cuenta de estos problemas.
¿Qué debemos hacer?
A los niños con estos problemas y síntomas
hay que hacerles una evaluación integral. Generalmente,
estos niños necesitan un plan de tratamiento que
envuelve a otros profesionales. Una combinación
de medicamentos y terapia individual, terapia familiar
y programas especializados (escuelas, actividades, etc.)
son a menudo necesarios. Los medicamentos psiquiátricos
pueden ser útiles para tratar muchos de los síntomas
y problemas identificados. Estos medicamentos requieren
la supervisión cuidadosa de un psiquiatra de niños
y adolescentes.
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