| OSHO
MEDITACIÓN
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Es un estado natural de conciencia, de no voluntad , es relajación. A diferencia de la concentración que es un acto, un acto de voluntad ; en concentración existe un yo concentrándose, en cambio en la meditación no hay división, uno se deja caer en su propio ser.
En la concentración, la mente funciona a partir de una conclusión, estás haciendo algo. En la meditación no hay conclusión, estás simplemente siendo tú.
Para meditar escoge una zona de la casa sólo para meditar , este espacio o zona que elijas se irá cargando de energía positiva, que facilitará tu meditación. Establece una hora concreta del día, las horas que están más cargadas de energía espiritual son el amanecer y el atardecer, La meditación resulta más fácil a la mañana bien temprano cuando todo está tranquilo y la mente menos activa. Comienza a meditar 15 minutos al día y luego solo irás aumentando sin darte cuenta, trata de aquietar la mente, sin forzarla, verás cómo la mente salta de una cosa a otra, deja que salte, sé un mero espectador, obsérvala , pero no participes de ella. Regula la respiración de manera consciente, primero en forma profunda y luego respira más lento pero manteniendo el ritmo. Aparta tu atención de todo lo externo, cierra tus ojos y concéntrate en tu interior. OSHO en su "Libro Naranja" da varias formas para ayudar a que suceda la meditación, porque la meditación es por sí sola, no puedes meditar, puedes estar en meditación. La meditación no es algo forzado, porque sino nunca será natural. La elección de escribir algunas formas de meditar aquí, fue muy difícil, sólo elegí algunas.
MEDITACIÓN DE LA RISA:
Cada mañana al despertar y antes de abrir los ojos, estírate como un gato.
Estira cada fibra de tu cuerpo.
Después de tres o cuatro minutos, con los ojos aún cerrados, comienza a reír. Durante cinco minutos sólo ríe. Al principio lo estarás haciendo; pero pronto el sonido de tu esfuerzo te producirá una risa genuina.
Piérdete en la risa. Puede demorar algunos días antes de que realmente suceda, debido a que estamos muy poco acostumbrados al fenómeno, pero pronto será espontánea y cambiará la naturaleza completa de tu día.
del libro Naranja de Osho
La música es meditación, meditación cristalizada en una dimensión determinada. La meditación es música, música derritiéndose dentro de lo que no tiene dimensión. No son dos cosas separadas.
Si amas la música, la amas sólo porque sientes que a su alrededor está ocurriendo la meditación...te absorbe...te emborrachas con ella.
Algo de lo desconocido comienza a descender a tu alrededor...Dios comienza a susurrar. Tu corazón late en un ritmo diferente, en el que estás en armonía con el universo....de pronto estás en profundo orgasmo con el todo.
Una sutil danza entra en tu ser, y comienzan a abrirse puertas que habían permanecido cerradas por siempre.
Una nueva brisa pasa a través de ti; el polvo de los siglos se va con ella... te sientes como si te hubieses dado un baño, un baño espiritual, has estado bajo una ducha, limpio, fresco, virgen.
La música es meditación, la meditación es música.
Éstas son dos puertas para acercarse al mismo fenómeno.
del libro Naranja de Osho
Comienza a practicar un método muy simple, por lo menos seis veces al día.
Esto toma sólo medio minuto cada vez, así que son tres minutos al día.
¡Es la meditación más corta del mundo! Tienes que hacerla de improviso, ésa es la clave.
Caminando en la calle...de pronto recuerdas, Detente completamente, no te muevas....Sólo permanece presente durante medio minuto.... cualquiera sea la situación, detente completamente y sólo permanece presente frente a cualquier cosa que esté sucediendo. entonces comienza a moverte otra vez.
Seis veces al día.
Puedes hacerlo más veces pero no menos, esto te traerá mucha apertura, tiene que hacerse de súbito. Si tan solo te haces presente de súbito, la energía completa cambia.
La continuidad que acontecía dentro de la mente se detiene.... y es tan repentino que la mente no puede crear un nuevo pensamiento en forma inmediata.
Toma tiempo: la mente es estúpida.
Donde quiera, en el momento en que recuerdes, solo dale una sacudida a todo tu ser y detente, no solamente tu te volverás alerta.
Pronto sentirás que otros se han dado cuenta de que algo ha ocurrido: algo de lo desconocido está entrando en ti.
del libro Naranja de Osho
La mente es basura. No es que tú tengas basura y otra persona no la tenga. ¡Es basura! Y si sacas y sacas la basura fuera, puedes seguir y seguir y nunca podrás llegar a un punto en donde esto termine.
Es basura auto-perpetuante, así que no está muerta, es dinámica..... Crece y tiene vida propia.... De manera que si la cortas las hojas brotarán de nuevo.
Sacarla fuera no significa que te quedaras vació. Esto solamente te hará consciente de que esta mente, que tu creíste que eras tú, con la cual te has identificado hasta ahora, no eres tú.
Al ponerla sobre el tapete, te darás cuenta de la separación del abismo entre tú y ella. La basura permanece, pero tú no estás identificado con ella, eso es todo. Tú te separas, sabes que estás separado.
Así que sólo tienes que hacer una cosa: no trates de luchar contra la basura, y no trates de cambiarla.
Simplemente observa.
Sólo recuerda una cosa: "yo no soy esto".
Permite que este sea el mantra: "yo no soy esto".
Recuérdalo y permanece alerta, y observa qué sucede. Hay un cambio inmediatamente.
La basura estará allí, pero ya no formará parte de ti. Esa recordación se transforma en una renuncia a ella.
Esa recordación se transforma en una renuncia a ella.
del libro Naranja de Osho
La próxima vez que tengas un dolor de cabeza, prueba esta pequeña técnica de meditativa, sólo en forma experimental, Y luego podrás aplicarla a enfermedades y síntomas mayores.
Cuando tengas un dolor de cabeza, prueba este pequeño experimento.
Siéntate en silencio y observa....mira en su interior, no como si estuvieras mirando a un enemigo, no.
Si estas mirándolo como a tu enemigo no te será posible mirarlo correctamente. Evitara: nadie mira el enemigo directamente. Míralo como a tu amigo. Es tu amigo: Esta a tu servicio. Esta diciendo: "algo anda mal; echa una mirada" Solo siéntate y mira en tu dolor de cabeza, sin pensar en detenerlo, sin desear que desaparezca, sin conflicto, sin lucha, sin antagonismos.
Sólo míralo, mira lo que es.
Observa de manera que, si hay algún mensaje interno, el dolor de cabeza pueda dártelo, Este tiene un mensaje codificado. Y si miras silenciosamente, te sorprenderás. si miras silenciosamente, van a suceder tres cosas.
Primera: mientras más mires, el dolor se volverá más fuerte. Y entonces te sentirás extrañado: "¿como va a ser útil, si se esta poniendo peor?"
Se ha vuelto mas doloroso porque lo has estado ignorando. Estaba allí, pero lo estabas evitando: ya lo estabas reprimiendo, aun sin la aspirina, lo estabas reprimiendo, Cuando lo miras, la represión desaparece. El dolor de cabeza aparecerá es su severidad natural, Entonces lo estarás escuchando con los oídos destapados, sin taparte las orejas.
Primera cosa: se volverá más severo, Si se está tornando severo, puedes estar satisfecho. estas mirando correctamente. Si no empeora, significa que aún no lo estás mirando: aún lo estas evitando.
Míralo: se vuelve severo. Esa es la primera indicación de que, sí, está en tu visión.
La segunda cosa será que se volverá más localizado: no se extenderá a una superficie mayor. Primero estabas pensando: "Me duele toda la cabeza". Ahora verás que no es toda la cabeza, que es sólo un pequeño punto. Esa es también una indicación de que estás contemplando esto en forma más profunda.
La sensación extensa del dolor es un truco, esa es una manera de evitarlo.
Si está en un sólo punto, entonces será más severo. Entonces creas la ilusión de que toda la cabeza está doliendo.
Si está extendido por toda la cabeza, el dolor no es tan intenso en ningún punto...estos son trucos que jugamos una y otra vez.
Míralo, y el segundo paso será que se volverá más, más y más pequeño. Y llega un momento en que es sólo como la punta de una aguja, muy afilada, tremendamente afilada, muy dolorosa.
Nunca has visto un dolor semejante en la cabeza. Sin embargo, está reducido a un pequeño. Sigue mirándolo allí.
Y entonces ocurre la tercera etapa, y la más importante. Si sigues observando ahora que el dolor es muy severo y confinado y concentrado en un punto, verás muchas veces que el dolor desaparece.
Cuando tu mirada es perfecta, desaparecerá. y cuando desaparece, vislumbrarás de dónde vino, cuál es la causa. Sucederá muchas veces. Volverá nuevamente. Tu contemplación ya no es tan alerta, tan concentrada, tan atenta; entonces volverá.
Siempre que tu contemplación está realmente allí, desaparecerá; y cuando desaparece, encontrarás la causa escondida detrás. Y te sorprenderás: tu mente está lista para revelarte cuál es la causa.
Y puede haber mil y un motivos. El sistema de alarma es simple, así que emite la misma alarma. No hay muchos sistemas de alarma en tu cuerpo. Para diferentes causas surge la misma alarma. Puedes haber estado enojado recientemente y no haber expresado esa ira. De pronto, como una revelación, esto estará allí parado. Verás toda la ira que has estado cargando, cargando... como pus en tu interior. Ahora es demasiado, y esa rabia quiere ser liberada. Necesita catarsis. ¡Haz catarsis! Inmediatamente verás que el dolor ha desaparecido. Y no habrá necesidad de aspirina, no habrá necesidad de tratamiento.
del libro Naranja de Osho
Cuando quieras que estés sentado y no tengas nada que hacer , simplemente relaja tu mandíbula inferior y abre ligeramente la boca. Comienza a respirar con la boca...pero no profundamente.
Sólo permite que el cuerpo respire, de modo que sea poco profundo y sea más y más superficial. Y cuando sientas que la respiración se ha vuelto muy superficial y la boca está abierta y tu mandíbula está relajada, tu cuerpo entero se sentirá muy relajado.
En ese momento, comienza a sentir una sonrisa , no en el rostro, sino sobre todo tu ser interno... y te será posible sentirla. No es una sonrisa que venga a tus labios ...es una sonrisa existencial que se expande sólo en tu interior.
Inténtalo y sabrás que es ... pero no puede ser explicado. No hay necesidad de sonreír con los labios en el rostro, sino que es cómo si estuvieras sonriendo desde el vientre: el vientre está sonriendo... y es una sonrisa, no una risa; así que es muy, muy suave... delicada...frágil...como una pequeña rosa que se está abriendo en el vientre, y la fragancia se está expandiendo por todo el cuerpo. Una vez que has conocido lo que es esta sonrisa, puedes permanecer durante veinticuatro horas. Y en cualquier momento en qué sientas que echas de menos esa felicidad, sólo cierra los ojos y encuentra nuevamente esa sonrisa, y estará allí.
Durante el día, puedes buscarla y encontrarla cuantas veces quieras. Está siempre allí.
del libro Naranja de Osho
SIÉNTATE EN SILENCIO Y AGUARDA
Lo que sucede a veces es que la meditación está muy cerca, pero tú estás entretenido en otras cosas.
Esa suave y pequeña voz está dentro de ti, pero tú estás lleno de ruidos, compromisos, ocupaciones, responsabilidades.
Y la meditación viene como un murmullo, no llega como una consigna gritada; viene en forma muy silenciosa. No hace ruido, ni siquiera se oyen sus pasos... de manera que si estás ocupado, ella aguarda y se marcha.
Así que, al menos una hora al día, acostúmbrate a sentarte silenciosamente y a esperar por ella.
No hagas nada ...tan sólo siéntate con los ojos cerrados en gran espera , con un corazón en espera...con un corazón abierto, tan sólo esperando.
Si algo sucede, estarás listo para recibirlo. si nada sucede, no te sientas frustrado.
Incluso sentarte durante una hora sin que nada suceda es bueno, es relajante... te calma, te aquieta, te hará más centrado y aplomado.
Ello vendrá más y más, y poco a poco establecerás un acuerdo mutuo con el estado meditativo.
Si esperas a una cierta hora, en un cuarto determinado, y en un momento determinado, él vendrá más y más. Esto no es algo que venga desde afuera; viene desde tu núcleo más interno. Pero cuando el consciente interno sabe que el consciente externo está aguardando por él, es mayor la posibilidad de un encuentro.
Siéntate bajo un árbol...la brisa está soplando y las hojas del árbol están susurrando... el viento te toca, se mueve a tu alrededor... sigue de largo, pero no le permitas que tan sólo siga de largo... permítele moverse dentro de ti y a través de ti.
Sólo cierra tus ojos y mientras esté pasando a través del árbol y se produzca un murmullo de hojas, siente que tú también eres como el árbol... abierto, y que el viento está soplando a través de ti...no a tu lado, sino a través de ti.
del libro Naranja de Osho